El Gobierno argentino, encabezado por Javier Milei, dispuso asistencia para Venezuela luego de los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que dejaron al menos 164 fallecidos, y restableció el contacto directo con la administración de Delcy Rodríguez.
El Gobierno argentino puso en marcha una respuesta humanitaria hacia Venezuela tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el 24 de junio, que provocaron al menos 164 muertos. En el marco de la emergencia, se reanudó el contacto político directo con la administración de Delcy Rodríguez.
La iniciativa, impulsada por el presidente Javier Milei y el canciller Pablo Quirno, implicó el restablecimiento de las comunicaciones institucionales entre las cancillerías de ambas naciones, interrumpidas durante años debido a las diferencias ideológicas entre ambos signos políticos. A través de un comunicado de la Oficina del Presidente, el jefe de Estado extendió “su mano en solidaridad al pueblo venezolano frente a una catástrofe natural que demanda una reacción de toda la comunidad internacional”.
En el mismo documento, se reconoció la distancia ideológica entre las administraciones, aunque se priorizó la gravedad de la situación humanitaria al señalar que, “más allá de las diferencias que puedan existir entre nuestros gobiernos, la República Argentina manifiesta su disposición a colaborar con la asistencia humanitaria que pudiera requerirse, en coordinación con los organismos internacionales correspondientes”.
Desde Nueva York, donde participaba en actividades de las Naciones Unidas, el canciller Quirno confirmó que la orden de ofrecer apoyo logístico provino del presidente. “Hablamos anoche y estamos en contacto permanente dándole información al presidente. El presidente me dio la instrucción de que evaluemos y nos pongamos a disposición del pueblo venezolano para ver dónde podemos ayudar”, afirmó. Asimismo, remarcó el impacto político de la decisión al explicar que “dejamos todo de lado y estamos hablando directamente con la Cancillería, algo que a nivel político no se producía con la frecuencia que se debe”.
La Cancillería argentina difundió una notificación institucional en la que expresó que “la República Argentina lamenta profundamente las consecuencias de los eventos sísmicos registrados durante el día de hoy, 24 de junio, en Venezuela”, y recomendó a los ciudadanos argentinos residentes en Venezuela acatar las disposiciones de resguardo y evacuación dictadas por las fuerzas de seguridad locales.
Este proceso de asistencia civil se desarrolla en un escenario complejo por la ausencia de representación diplomática argentina en Caracas, luego de que el personal de la embajada fuera retirado por el régimen local en agosto de 2024. Tras la salida de Brasil como custodio de la sede argentina a comienzos de este año, y ante la falta de aprobación del plácet para que Italia asuma funciones consulares, el Ministerio de Relaciones Exteriores abrió canales de comunicación de emergencia sin intermediarios.
Para coordinar la atención de los damnificados, se habilitaron los correos electrónicos [email protected] y [email protected], junto a las líneas telefónicas +5491150615903 y +5491150407243.
La situación en Venezuela continúa siendo grave luego de que la presidenta encargada declarara el estado de emergencia nacional y catalogara a La Guaira como “zona de desastre”. Se registraron al menos diez réplicas durante la madrugada. Entre los casos reportados, se encuentra el del futbolista argentino Lucas Trejo, cuya familia permanece desaparecida tras el colapso de su edificio residencial.
