Representantes de la comunidad y empresarios de Fiambalá plantearon al Gobernador y a la empresa Zijin-Liex la necesidad de mayor participación local en proveeduría y empleo. Tras el encuentro, se estableció un canal de diálogo permanente.
Una reunión entre autoridades provinciales, la empresa minera Zijin-Liex, empresarios y representantes de la comunidad de Fiambalá dejó una serie de reclamos concretos vinculados al impacto de la actividad minera en la economía local. Según explicó el presidente de la Cámara Económica de esa localidad, Mario Mamaní, uno de los principales planteos giró en torno a la escasa participación de proveedores y trabajadores de la zona en la operatoria de la empresa que explota litio en la región.
La reunión, desarrollada el viernes pasado, tuvo dos instancias: una inicial en la sede de la cámara y otra posterior en las instalaciones de la firma minera. Allí se reiteró un reclamo que, según Mamaní, no es nuevo: la necesidad de priorizar el compre local y la contratación de mano de obra de Fiambalá. “Directamente traen de China, traen desde el papel higiénico, el tema de la ropa, traen todo, lapiceras, todo lo que es la librería, todo traen de China. Vienen los containers cargados desde China”, afirmó al describir el esquema actual de abastecimiento.
En relación al empleo, indicó que unos 325 trabajadores serían del departamento, dentro de una planta total que rondaría entre 620 y 630 personas. Sin embargo, advirtió que muchos puestos no son ocupados por residentes genuinos de Fiambalá, lo que reduce el impacto positivo esperado en la comunidad.
Otro de los ejes planteados fue el acceso a créditos y las dificultades para cumplir con los requisitos exigidos por entidades financieras. Mamaní explicó que las condiciones actuales resultan “inaccesibles” para pequeños empresarios del interior, lo que limita su capacidad de crecimiento. A esto se suma el costo de la energía eléctrica, que describió como uno de los problemas más urgentes. “La boleta está llegando entre 600 y 700 mil pesos”, detalló para un comercio promedio, un escenario que, advirtió, ya genera cierres y pone en riesgo la continuidad de otras actividades.
Durante la reunión también se abordaron cuestiones ambientales y episodios recientes vinculados al transporte de salmuera. Si bien el tema fue mencionado, Mamaní señaló que el principal foco de preocupación local sigue siendo la falta de desarrollo económico visible en la ciudad pese a los años de actividad minera.
El dirigente valoró la presencia del Gobernador Raúl Jalil y la posibilidad de establecer un canal de diálogo directo con la empresa. A partir de ese encuentro, se designó un interlocutor para mantener contacto permanente con los actores locales. “Por lo menos hasta ahora vamos bien, nos están escuchando”, expresó. Además, comentó que desde la empresa finalmente accedieron a que «una parte que se compre acá».
En los próximos días se realizarán nuevas reuniones con organismos y entidades financieras, mientras que representantes de Fiambalá participarán en una exposición minera en San Juan. La expectativa, señaló Mamaní, está puesta en que los compromisos asumidos se traduzcan en cambios concretos en el corto plazo.
