El acceso al Balcón del Pissis permanece cerrado desde el temporal de nieve que dejó vehículos varados. Prestadores turísticos de Fiambalá se reunieron con autoridades municipales para solicitar reglas comunes de acceso y una pronta reapertura.
El acceso al Balcón del Pissis lleva más de dos meses cerrado después del temporal de nieve que dejó numerosos vehículos varados en la zona y obligó a desplegar un operativo para asistir a las personas aisladas. La situación reabrió la discusión sobre las condiciones de seguridad y los controles para llegar a uno de los principales atractivos turísticos de Fiambalá.
En ese contexto, prestadores turísticos de la localidad se reunieron con autoridades municipales y plantearon la necesidad de avanzar en reglas comunes para el acceso y la pronta reapertura. Carlos Buslaiman, prestador turístico de Fiambalá, explicó que se prevé una inspección de la huella con participación de guías, funcionarios municipales y efectivos de la Policía para evaluar su estado y determinar qué trabajos serían necesarios.
El planteo del sector no se limita al estado del camino. Buslaiman señaló que también es necesario definir quién controlará el ingreso, qué vehículos podrán acceder y cuáles serán los requisitos para los prestadores. Una de las alternativas que se analiza es establecer el denominado «kilómetro cero», donde comienza la huella, como punto de control.
«Las regulaciones, las exigencias y las obligaciones tienen que ser para todos iguales», remarcó Buslaiman, al plantear que las mismas condiciones deben alcanzar a todos los prestadores, independientemente de dónde estén radicados.
Entre los requisitos que deberán contemplarse figuran las habilitaciones de los vehículos, licencias, seguros y las condiciones de seguridad y comunicación. También se deberá definir cómo se controlará a vehículos y prestadores provenientes de otras jurisdicciones, un punto que, según el sector, requiere coordinación entre la Municipalidad de Fiambalá, Tinogasta y la Provincia.
Mientras tanto, el deshielo comenzó a modificar las condiciones de la huella y abre la posibilidad de evaluar nuevamente el acceso. La fecha de reapertura, sin embargo, todavía no está confirmada.
La huella también es utilizada actualmente por vehículos vinculados a la actividad minera. Por eso, los prestadores consideran que antes de habilitar nuevamente el turismo se debe establecer un esquema claro de circulación, horarios y controles.
En paralelo, continúa sobre la mesa la posibilidad de mejorar el camino utilizado por la actividad minera en lugar de avanzar con una nueva huella turística. El Gobierno provincial ya había anunciado obras en el puesto de control del kilómetro cero y había iniciado conversaciones con Zijin-Liex para proyectar una alternativa de acceso al Pissis. Para los prestadores, definir estas cuestiones resulta urgente porque el cierre del acceso impacta directamente en la actividad turística de Fiambalá.
