El hallazgo se produjo durante tareas de limpieza en un inmueble ubicado en Avenida Chacabuco y Calle 113, en el marco de un conflicto familiar por la titularidad del local. La Justicia investiga el origen de los féretros y las urnas.
Un total de 30 ataúdes y dos urnas funerarias fueron encontrados en un local comercial donde funcionaba una panadería, ubicado en Avenida Chacabuco y Calle 113 de la ciudad de Posadas, Misiones. El hallazgo se produjo en el contexto de una disputa familiar por la titularidad del inmueble.
Según el relato de Valeria González, pareja de un miembro de la familia que reclama la propiedad, al medio Misiones Online, las urnas fueron encontradas en el interior del comercio y tenían nombre, apellido y fecha de fallecimiento de las personas a las que pertenecerían. Una de las urnas tendría identificación de una funeraria de Candelaria, mientras que la otra estaría vinculada con una empresa de Oberá.
El conflicto se originó el último martes, cuando se generó un enfrentamiento entre familiares ante el ingreso de una pareja que reclamaba contar con autorización para volver a habitar el inmueble. Días atrás, en el mismo lugar, ya se habían encontrado 30 ataúdes.
La disputa judicial se inició después de la muerte del padre de uno de los integrantes de la familia. Según González, su pareja se crio en ese lugar y durante años funcionó allí una panadería. La mujer sostuvo que, tras el fallecimiento de su suegro, comenzó una discusión entre distintos integrantes por la ocupación y distribución del terreno. Explicó que durante los últimos dos años ella y su pareja estuvieron impedidos de utilizar el local y realizaron distintos reclamos ante la Justicia.
De acuerdo con su versión, recientemente obtuvieron autorización judicial para volver a ingresar. Fue en ese contexto que el martes entraron al antiguo comercio y se encontraron con los féretros almacenados en el interior.
La mujer contó que había alrededor de 30 ataúdes, además de otros elementos vinculados a servicios funerarios, que ocupaban buena parte del espacio. “Fue espantosa la escena, era un desorden, me falta herramientas de panadería. No sé qué hacían acá la noche, no sé quién es el dueño”, relató la mujer al mismo medio de comunicación en referencia a los objetos encontrados.
Las circunstancias obligaron a la intervención policial y judicial, así como a la inclusión de una negociadora para mediar en la disputa familiar.
González aseguró que nada tienen que ver con los elementos hallados. La Justicia deberá investigar para establecer el origen de las urnas, identificar a las personas mencionadas en ellas y determinar cómo llegaron al antiguo local comercial.
