María Espeche, madre de Brenda Micaela Gordillo, se presentó ante el Juzgado de Ejecución Penal N° 2 para solicitar acceso al expediente de la condena de Naim Vera, quien cumple prisión perpetua por el femicidio de su hija.
María Espeche, madre de Brenda Micaela Gordillo, se presentó formalmente ante el Juzgado de Ejecución Penal N° 2 para solicitar su participación activa en el legajo donde se supervisa la condena a prisión perpetua de Naim Vera, por el femicidio de su hija.
La petición fue realizada con el patrocinio letrado de Sebastián Ibáñez y Bruno Jerez, en base a lo dispuesto en la Ley de Derechos y Garantías de las Víctimas (N° 27.372) y en el artículo 11 bis de la Ley de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad (N° 24.660). Estas normas disponen que la querella sea informada y escuchada antes de que la Justicia resuelva sobre cualquier medida que implique flexibilizar la detención o autorizar salidas del Servicio Penitenciario Provincial (SPP).
El abogado Ibáñez explicó que la presencia ante el Juzgado, a cargo de Acs Acuña, fue para que la progenitora pueda tener acceso al expediente y para que se informe si Vera solicitó un traslado a otra provincia. Recordó que la condena a prisión perpetua quedó firme el año pasado en la Corte Suprema de Justicia de la Nación y señaló que, a través de un trascendido, conocieron que Vera habría cursado estudios de abogacía, se habría recibido y habría pedido un traslado a una cárcel de Córdoba.
“Ahora nos dijeron extraoficialmente que no es así, pero pedimos que se confirme. Además, vinimos porque María Espeche, como víctima indirecta del femicidio de su hija, tiene derecho de tomar parte formal del expediente de ejecución de la condena. Esto sucede desde el año 2017, para que le sean notificadas todas las peticiones que el condenado haga a lo largo de la ejecución de la pena, sea cual sea”, detalló.
Informó que, por el tipo de condena, Vera no puede acceder a ningún egreso anticipado antes de los 35 años de encierro y que solo podría tener una salida extraordinaria, por ejemplo, por fallecimiento de un pariente directo. “Aun así, la salida sería con custodia permanente y debería ser notificada, en este caso, a la madre de Gordillo”, subrayó. “Así sea que quiera salir por media hora, se tiene que informar, porque ella tiene todo el derecho de impugnar y pedir los fundamentos de esos pedidos de salida y, eventualmente, de oponerse”, enfatizó.
Ibáñez hizo hincapié en que “técnicamente es imposible el traslado de Vera a un penal de otra provincia, porque un condenado con condena firme por un delito ordinario tiene que cumplir la condena en el SPP de la provincia que lo condenó. El traslado solamente es posible en los establecimientos federales, pero para que se lleve a cabo hay que hacer cumplir una serie de requisitos. Pero en este caso, él no puede ser trasladado a otra provincia ni al sistema Federal”.
En declaraciones a El Ancasti, María Espeche afirmó: “Hasta el día que me muera lo voy a seguir. Y si tengo que estar 10 mil veces en la Justicia, lo estaré, porque, así como él le quitó la vida a mi hija, él tampoco tendrá vida en la cárcel”. En compañía de su hijo, agregó: “Parece ser que esto no termina nunca porque parte del sufrimiento que uno lleva, cuesta vivir con esto de que el femicida termina teniendo más beneficios que la víctima. Es un dolor que no dejamos de padecer porque él puede acceder a beneficios que mi hija no pudo tener. Él puede tener derechos, como ser el de estudiar en la cárcel y recibirse, cuando en realidad le arrebató la vida a mi hija. Es un dolor que no termina más”.
