Funcionarios de ambas naciones podrían reunirse en Islamabad la próxima semana para avanzar en un acuerdo temporal que busca reducir la tensión regional, mientras continúan las sanciones y la crisis humanitaria en Gaza.
Funcionarios de Estados Unidos e Irán podrían reunirse la próxima semana en Islamabad para intentar avanzar en una tregua temporal que permita descomprimir la creciente tensión en Medio Oriente. Según reveló The Wall Street Journal, ambas delegaciones trabajan junto a mediadores internacionales en un memorando de entendimiento de 14 puntos que establecería una tregua formal de 30 días como paso previo a negociaciones de mayor alcance.
El borrador del acuerdo contempla tres ejes principales: una reducción inmediata de tensiones en el Estrecho de Ormuz, el posible traslado del uranio altamente enriquecido iraní hacia un tercer país neutral y la apertura de un período de conversaciones con opción de prórroga si existen avances concretos.
Sin embargo, mientras se explora una salida diplomática, la administración del presidente Donald Trump mantuvo la presión económica sobre Teherán. El Departamento del Tesoro estadounidense anunció nuevas sanciones contra diez personas y empresas radicadas en Hong Kong y China, acusadas de colaborar con el suministro de tecnología y materiales para la fabricación de drones Shahed utilizados por Irán. La decisión llega en un momento especialmente delicado, ya que Trump tiene previsto viajar próximamente a China para reunirse con el presidente Xi Jinping. Desde la Casa Blanca advirtieron que continuarán actuando contra empresas extranjeras que faciliten operaciones comerciales vinculadas al aparato militar iraní.
En paralelo, la situación humanitaria en la Franja de Gaza sigue agravándose. Un reciente bombardeo israelí sobre el campo de refugiados de Shati dejó al menos seis heridos, incluidos dos menores, luego de una nueva orden de evacuación forzosa. La intensificación de las operaciones militares israelíes se produce mientras las propuestas impulsadas por Washington para reorganizar la gobernanza en Gaza pierden peso político y encuentran crecientes dificultades para avanzar.
Uno de los principales obstáculos para concretar la reunión en Islamabad continúa siendo el alivio de las sanciones económicas. Irán exige acceso inmediato a fondos congelados y la normalización de sus exportaciones petroleras, mientras que Washington reclama garantías verificables sobre el programa nuclear iraní y el cese del apoyo a grupos armados aliados en la región. Por ahora, las negociaciones permanecen abiertas, aunque marcadas por la desconfianza mutua y un escenario regional que continúa sumando focos de conflicto.
