La concejala Maricel Quinteros denunció que el intendente Francisco Gordillo adquirió una propiedad por 40.000 dólares a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia, sin la aprobación del Concejo Deliberante, en un contexto de reclamos salariales de empleados municipales.
La concejala de Pomán, Maricel Quinteros, cuestionó al intendente Francisco Gordillo por la compra de un inmueble valuado en 40.000 dólares, realizada mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) sin la autorización del Concejo Deliberante. Según la edil, la operación se concretó en un momento en que los empleados municipales no recibían aumentos salariales y enfrentaban dificultades económicas.
Durante su intervención, Quinteros preguntó: “¿Cuál era la urgencia de comprar una casa?” y señaló que un DNU está previsto para catástrofes o emergencias, no para adquirir inmuebles. “Para el empleado no hay plata, pero sí para comprar casas”, afirmó.
La concejala sostuvo que el Ejecutivo municipal no priorizó el aumento salarial de los trabajadores y que, además, no pagaba a los comercios pese a que los descuentos a los empleados ya se habían realizado. “Muchos municipales no llegan a pagar la luz ni tienen las cuatro comidas”, expresó.
Quinteros también indicó que el Concejo Deliberante sesionó el 30 de diciembre de 2024 para aprobar el presupuesto 2025, y acusó al intendente de mentir al afirmar que el cuerpo estaba en receso al momento de la compra. “Hace lo que quiere con el Concejo”, dijo.
En otro tramo de su exposición, recordó que el artículo 32 inciso 23 de la Ley Orgánica Municipal establece que las compras de inmuebles deben ser autorizadas por el Concejo Deliberante. “No respeta la ley ni a las instituciones”, afirmó.
La concejal adelantó que impulsará nuevos pedidos de informe sobre la adquisición y otras compras realizadas por el Ejecutivo en la localidad de Pajonal. “Vamos a controlar todo porque es plata del pueblo”, concluyó.
