La relación entre la actriz argentina y el futbolista atraviesa horas de tensión por conflictos laborales, decisiones personales y un futuro incierto en el Galatasaray.
La relación entre Eugenia “La China” Suárez y Mauro Icardi volvió a quedar en el centro de la escena mediática luego de que se conocieran detalles sobre el presente del futbolista en Turquía. Entre rumores de pelea con el Galatasaray, decisiones polémicas y un futuro incierto, la pareja atraviesa horas de tensión que podrían marcar un antes y un después.
Según contó la periodista Yanina Latorre, el delantero estaría muy complicado con las autoridades del club turco, situación que habría desgastado completamente el vínculo laboral. La panelista aseguró que distintas actitudes de Icardi no fueron bien recibidas puertas adentro y que el malestar se acumuló durante los últimos meses. Uno de los puntos que más habría molestado fue la postura del jugador en momentos claves de competencia.
“No iba a concentrar para la Champions cuando los jugadores van a entrenar y a concentrar así se les muera alguien”, lanzó Latorre, dejando en evidencia el nivel de conflicto que existiría entre el argentino y el equipo. Además, la periodista reveló que el futbolista tomó una determinación que sorprendió a todos y que involucraría indirectamente a Wanda Nara: “Ahora vendió la casa de los sueños. ¿Para qué puso 6 millones? Ahora se quiere comprar una mansión cerca de donde vive Wanda”, disparó al aire.
En medio de esta novela, el conflicto judicial y económico entre Mauro Icardi y Wanda Nara sigue más vigente que nunca. Según detalló Latorre, el delantero continúa reclamando una importante suma de dinero que considera perdida durante su relación con la empresaria. “Él le iba a embargar a Wanda porque allá sigue reclamando 7 palos euros que dice que le robó. Ya no le importa más a nadie eso”, aseguró la conductora, dejando entrever que la disputa legal todavía no llegó a su final.
En cuanto al futuro deportivo del ex delantero del PSG, la situación tampoco parece sencilla. Desde Turquía le habrían comunicado que solo podría continuar en el Galatasaray si acepta una reducción salarial muy importante, algo que por ahora no estaría dispuesto a negociar. Mientras tanto, apareció una oferta inesperada de un club recién ascendido de Turquía que sí podría acercarse a las pretensiones económicas del jugador. Sin embargo, existe un detalle que complicaría la decisión: La China Suárez debería mudarse a una pequeña ciudad ubicada cerca de la frontera con Irán, un escenario que hoy genera más dudas que certezas sobre el futuro de la pareja.
