El titular de la Federación de Clínicas y Sanatorios de la provincia, Jorge Saavedra, advirtió sobre el impacto de los aranceles desactualizados en la calidad y continuidad de los servicios para jubilados.
La situación del PAMI en Catamarca genera preocupación en el sector privado de la salud. En declaraciones radiales, el titular de la Federación de Clínicas y Sanatorios (Feclisa), Jorge Saavedra, describió un escenario que, según afirmó, se vuelve cada vez más difícil de sostener para los prestadores y que impacta directamente en la atención de los afiliados.
El eje del reclamo se concentra en el valor de las prestaciones. Saavedra explicó que el monto que reciben las clínicas por afiliado ronda los 20 mil pesos mensuales, una cifra que, a su juicio, no alcanza a cubrir los costos básicos de internación, medicamentos y servicios. A esto se suma, indicó, la incorporación de nuevas prestaciones sin actualización de los ingresos.
«Es muy poco el importe que nos están pagando por afiliado, que está más o menos alrededor de los 20 mil pesos, que no alcanza para nada», sostuvo el dirigente. Planteó que, de no mediar una recomposición arancelaria, podrían verse obligados a reducir prestaciones o discontinuar servicios.
Según su relato, ya se perciben dificultades para acceder a medicamentos, demoras en la provisión de insumos y suspensiones de cirugías por falta de prótesis. También advirtió que algunos tratamientos complejos requieren descartables cuyo costo supera ampliamente los valores que reconoce la obra social.
Saavedra vinculó la situación con la política sanitaria y económica nacional. «No podemos fijarnos un objetivo de mantener el déficit cero sin pagar la luz, el agua, el gas, el alimento», afirmó, y advirtió sobre las consecuencias de sostener ese esquema en áreas sensibles.
El dirigente también planteó un escenario de riesgo mayor si la situación se prolonga. Señaló que la falta de acceso a medicamentos puede derivar en cuadros más graves que terminan en internaciones, con un costo más alto para el sistema. Además, advirtió que una eventual derivación masiva de afiliados al sistema público podría desbordar la capacidad hospitalaria provincial.
«El PAMI tiene más de 5 millones de afiliados y los hospitales públicos no están capacitados para atender tamaña cantidad de gente», sostuvo. En ese sentido, insistió en la necesidad de una intervención urgente que permita sostener la red de prestadores y garantizar la atención en Catamarca.
