Un relevamiento en la ciudad refleja la preocupación de los vecinos por los precios de la carne vacuna, que registraron un incremento interanual del 68.6%, afectando las compras habituales.
En un recorrido por la Peatonal Rivadavia de la ciudad de Catamarca, vecinos manifestaron su inquietud ante el constante incremento en el precio de la carne vacuna. Según datos del INDEC y registros locales, el aumento interanual (de marzo a marzo) alcanzó un 68,6%, superando la inflación general y generando una caída sensible en las ventas de carnicerías y supermercados.
Solo en el mes de marzo, la carne registró una suba cercana al 15%, lo que eleva el incremento acumulado del primer trimestre del año a un 30%. En las góndolas locales, cortes tradicionales para la parrilla como el asado, el vacío o el matambre se encuentran a precios que oscilan entre los $18.000 y los $30.000, dependiendo de la calidad y el establecimiento.
El relevamiento mostró realidades diversas, pero con un denominador común: el ajuste en el consumo para cuidar el presupuesto familiar. Ante este escenario, han tomado mayor relevancia otras opciones. El cerdo y el pollo continúan ganando terreno en la dieta de los catamarqueños, con cortes para parrilla que se ubican muy por debajo de los valores de la carne vacuna.
En otros puntos del país, como en la Patagonia (Chubut), se explora en fase experimental la comercialización de carne de burro como una alternativa económica, aunque esta práctica no se ha registrado en la provincia de Catamarca.
