domingo, 8 de marzo de 2026 11:50
El papa León XIV expresó este domingo su solidaridad con todas las mujeres que sufren violencia y discriminación, en un mensaje pronunciado tras el rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro, con motivo del Día de la Mujer.
Desde la ventana del Palacio Apostólico, el pontífice estadounidense manifestó su cercanía con quienes padecen agresiones y renovó el compromiso de la Iglesia con el reconocimiento de la igualdad.
“Lamentablemente, muchas mujeres siguen siendo discriminadas desde la infancia y sufren diversas formas de violencia. A ellas, en modo especial, les expreso mi solidaridad y mis oraciones”, afirmó ante los fieles presentes en el Vaticano.
El mensaje también fue desarrollado en una carta publicada en la revista mensual Plaza de San Pedro, donde respondió a la consulta de una fiel italiana sobre la problemática de la violencia de género.
En el texto, el Papa advirtió que muchas mujeres son atacadas o asesinadas por representar valores que chocan con una mentalidad basada en la dominación. En ese sentido, instó a impulsar políticas y proyectos concretos para prevenir y erradicar este tipo de violencia.
“Es necesario implementar proyectos específicos para prevenir y erradicar la violencia contra la mujer, comenzando por la educación de los jóvenes”, señaló.
Asimismo, el pontífice pidió no minimizar las agresiones ni naturalizar este tipo de situaciones. “Nunca debemos subestimar un acto de violencia, y no temamos denunciarla, incluyendo ese clima de justificación que atenúa o niega la responsabilidad”, remarcó.
Preocupación por el conflicto en Oriente Medio
En su mensaje también hizo referencia a la situación internacional y expresó su preocupación por la escalada de violencia en Oriente Medio.
Ante los reportes sobre bombardeos y el riesgo de que el conflicto se extienda a otros países de la región, como el Líbano, el Papa reclamó el cese de las hostilidades y pidió abrir canales de diálogo entre las partes involucradas.
“Que cese el estruendo de las bombas, que callen las armas y se abra un espacio de diálogo en el que se pueda escuchar la voz de los pueblos”, afirmó.
Finalmente, el pontífice encomendó su pedido a la Virgen María y expresó su esperanza de que la región pueda avanzar hacia un camino de reconciliación y paz.
