El Parque de los Niños de Pomán volvió a amanecer vandalizado este viernes, con nuevos grafitis de contenido obsceno en distintos sectores del predio. Se trata del segundo episodio similar registrado en menos de un año, lo que generó preocupación entre trabajadores y vecinos.
Las pintadas aparecieron en paredes, bancos y estructuras de juego, lo que obligó al personal del parque a realizar una nueva denuncia sobre la situación. La reiteración preocupa especialmente porque el parque es uno de los puntos más concurridos por niños de distintas edades.
De acuerdo con la normativa argentina, la destrucción o deterioro de bienes públicos puede derivar en multas o penas de prisión de uno a seis meses, según la magnitud del daño provocado.
