El cantante británico Robbie Williams, de 52 años, manifestó su preocupación por la pérdida de cabello y señaló que considera recurrir a un sistema capilar para mantener su apariencia de estrella del pop.
El cantante británico Robbie Williams, de 52 años, expresó su preocupación por la caída del cabello durante su participación en el podcast de Steve Bracknall el jueves. Williams indicó que la pérdida de cabello afecta su objetivo de mantener una imagen acorde a su carrera como estrella del pop.
«Todo esto es polvo y andamios», declaró Williams, y agregó que utiliza polvo capilar para disimular las zonas con menor densidad. «Se ve bien, pero está a punto de desaparecer», sostuvo.
En la conversación, Williams afirmó: «Soy una estrella del pop, a eso me dedico y se supone que debo tener cierta apariencia y cierto peinado». También mencionó que está considerando usar un sistema capilar, conocido comúnmente como tupé, y preguntó: «Estoy pensando en ponerme uno de esos sistemas capilares. ¿Los has visto?».
Qué es un sistema capilar o tupé
El tupé, o toupee, es un método que consiste en pelo natural fijado sobre una base de tela o malla que cubre solo una parte del cuero cabelludo. Su uso data de 1728, según registros en inglés, y deriva del francés toupet, que significa mechón.
Con el tiempo, el tupé evolucionó a lo que hoy se denomina sistema capilar o hair system. Las diferencias principales respecto a los modelos antiguos están en la base, la fijación de cada cabello y la adhesión al cuero cabelludo.
Actualmente existen bases de monofilamento, poliuretano y tramas cosidas. El monofilamento utiliza una malla transparente que permite anudar los cabellos uno por uno, lo que facilita cambiar la raya. El poliuretano imita la piel mediante una membrana pigmentada. Los sistemas lace front anudan los cabellos del frente sobre una malla fina y translúcida, y los modelos HD lace hacen que la línea de unión con la piel sea casi imperceptible.
El precio de una pieza sola para un método masculino de lace muy fino suele oscilar entre 250 y 450 dólares, aunque hay opciones más económicas y personalizaciones más costosas. Al incluir medición, personalización, colocación profesional, adhesivos, retiros periódicos, limpieza y reemplazos, el gasto anual puede alcanzar varios miles de dólares.
