La abogada querellante Giselle Saseta afirmó que un juicio previo habría derivado en condena y pidió agilizar los procesos con niños víctimas.
La abogada querellante en la causa contra el padrastro acusado de abuso sexual de su hijastra, Giselle Saseta, sostuvo que si el juicio se hubiera realizado antes, el hombre habría sido condenado por el jurado popular. Lo declaró en una entrevista brindada este viernes al programa “Tiempo Real”, emitido por Ancasti Streaming a través de YouTube y por el dial 98.5.
Saseta se refirió al veredicto de no culpabilidad emitido por el jurado popular el jueves pasado, al cierre del debate. “Considero que si este debate se hubiera llevado a cabo hace uno o dos años, otro hubiese sido el resultado. Lo digo porque ella, en el momento en que se la saca del seno familiar con la mamá, ella puede hablar, denunciar en Cámara Gesell, y está bajo resguardo del padre. Cuando ella encuentra límites por parte de su papá, esto también lleva a ella a no querer quebrar con una estructura familiar”, aseguró.
En ese marco, señaló “la necesidad de agilizar los procesos judiciales cuando la víctima o la supuesta víctima es un niño, niña o adolescente para evitar estas cosas”.
La letrada indicó que para ella “no es un veredicto más” y que le generó “una sensación de una infancia robada y la garantía de una impunidad”. “Entiendo que hay que respetar el veredicto del jurado popular, pero me llevo esa sensación”, agregó.
Además, hizo énfasis en que en la causa había un protocolo de abuso y una Cámara Gesell con resultados positivos, que acreditaban la existencia del ultraje. Para Saseta, en el veredicto del jurado “se dejó de lado la prueba”.
“Es la misma denunciante la que se retracta. Nos deja bastantes sentimientos encontrados. Por un lado, haber trabajado desde el inicio, haber acompañado cuando ella tenía 12 años. La atendí en mi estudio, la pude entrevistar, pude observar en su momento el estado en que ella estaba. Hice el acompañamiento en la Cámara Gesell respecto de la pericia y el tiempo que demoró hasta llegar a juicio. Y ahora en el debate, no reconocer la situación… Tenía previsto que ella declare. Desde esta parte, siempre hubo la esperanza de que ella se mantenga en sus dichos, y eso no fue así. Ella, en una declaración que para mí no fue del todo convincente, dijo que era un invento”, remarcó.
El jurado popular declaró no culpable al padrastro, acusado de abusar sexualmente de la hija de su expareja. El proceso contó con la dirección técnica del juez Silvio Martoccia, la acusación a cargo del fiscal Augusto Barros y la defensa del defensor oficial Efraín Morcos.
La causa se originó en 2019 a partir de la denuncia presentada por el padre biológico de la víctima, que entonces tenía 12 años. Durante la investigación penal preparatoria se realizó una declaración en Cámara Gesell en la que la niña relató haber sido víctima de abusos desde los 7 años. Los peritajes psicológicos y la revisión médica ginecológica arrojaron resultados coincidentes que respaldaron la elevación a juicio.
En el debate oral, la defensa incorporó el testimonio de la denunciante, hoy de 17 años. Al declarar ante los jurados, la adolescente se retractó de sus dichos iniciales y sostuvo que la denuncia fue una invención motivada por el deseo de irse a vivir con su padre biológico.
Pese a la retractación, la Fiscalía y la querella mantuvieron la acusación formal al considerar que los elementos probatorios iniciales tenían entidad suficiente para fundar una condena, solicitando al tribunal popular que juzgara los hechos bajo una perspectiva de infancia.
Tras las deliberaciones, el jurado popular desestimó la prueba técnica y pericial y valoró de manera determinante la declaración de la joven en la sala de audiencias, emitiendo un veredicto absolutorio.
