La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó el uso de enlicitide, un comprimido diario que reduce hasta un 60% el colesterol LDL, desarrollado por el laboratorio Merck.
La FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) de Estados Unidos aprobó el uso de enlicitide, el primer medicamento formulado en forma oral (comprimido) que inhibe la acción de la proteína PCSK9. Desarrollado por el laboratorio Merck, se comercializará bajo el nombre Lipfendra y aún no llegó a la Argentina.
Según datos oficiales, en Argentina una proporción cercana al 40% de la población adulta mantiene niveles elevados de colesterol, condición que muchas veces transcurre sin síntomas.
“Si bien intervienen múltiples factores de riesgo, el colesterol LDL sigue siendo un protagonista central que facilita el desarrollo de la enfermedad aterosclerótica”, declaró Augusto Lavalle Cobo, cardiólogo y presidente de la Sociedad Argentina de Lípidos, además de jefe del Servicio de Cardiología del Sanatorio Otamendi.
La nueva píldora está indicada para adultos con hipercolesterolemia, especialmente aquellos que no logran reducir suficientemente el colesterol LDL con estatinas o presentan hipercolesterolemia familiar, una enfermedad genética que multiplica el riesgo de infarto precoz.
En los estudios clínicos de Fase III, administrada una vez por día junto con estatinas, logró reducciones del colesterol LDL cercanas al 60%, un efecto comparable al de los anticuerpos monoclonales inyectables. Su mecanismo de acción bloquea la proteína PCSK9, permitiendo que el organismo elimine una mayor cantidad de colesterol LDL de la sangre.
El medicamento no reemplaza a las estatinas ni constituye una cura definitiva. La aprobación se basó en su capacidad para disminuir el colesterol, un marcador ampliamente aceptado de riesgo cardiovascular. Continúa un gran ensayo internacional que busca confirmar si esa reducción también se traduce en menos infartos, accidentes cerebrovasculares y muertes cardiovasculares; sus resultados se esperan para 2029.
En cuanto a la seguridad, los ensayos mostraron un perfil favorable. Los efectos adversos más frecuentes fueron leves, como molestias gastrointestinales, diarrea o dolor abdominal, con una incidencia similar a la observada con placebo. La FDA continuará monitoreando su seguridad mediante farmacovigilancia.
Respecto del costo, Merck no anunció un precio oficial. En Estados Unidos trascendió un valor de lista cercano a los 315 dólares mensuales (unos 10,50 dólares por comprimido), aunque el costo final dependerá de la cobertura médica y de eventuales descuentos.
