El conflicto en las universidades públicas argentinas se intensifica con un paro docente convocado del 16 al 20 de junio, en rechazo al acuerdo salarial firmado por el Gobierno nacional y otros sectores.
El conflicto en las universidades públicas argentinas sumará una nueva semana de tensión con el anuncio de un paro nacional docente que se extenderá del 16 al 20 de junio. La medida fue convocada por sectores agrupados en Conadu Histórica, que rechazan el reciente acuerdo salarial firmado entre el Gobierno nacional, autoridades universitarias y algunas federaciones del sector.
Desde los gremios que impulsan la protesta sostienen que los incrementos acordados no alcanzan para recuperar el poder adquisitivo perdido durante los últimos años y cuestionan que las negociaciones se hayan realizado sin la participación de todas las organizaciones sindicales representativas.
El acuerdo oficial contempla aumentos salariales escalonados y la asignación de recursos adicionales para las universidades nacionales. Sin embargo, los sectores disidentes consideran que la propuesta está lejos de responder a las demandas planteadas por los trabajadores de la educación superior.
En Catamarca, el referente gremial Fernando Morales se mostró crítico respecto del entendimiento alcanzado y afirmó que la oferta presentada no constituye una verdadera negociación salarial. Según expresó, los docentes continúan reclamando una recomposición que permita revertir el deterioro de los ingresos registrado en los últimos años.
La nueva medida de fuerza se suma a una serie de paros, movilizaciones y jornadas de visibilización que se vienen desarrollando en distintas universidades del país. Además de la cuestión salarial, los reclamos incluyen la necesidad de garantizar un adecuado financiamiento para el sistema universitario público, uno de los principales puntos de discusión entre las casas de estudio y el Gobierno nacional.
Mientras tanto, las organizaciones sindicales ratificaron su compromiso de continuar impulsando acciones en defensa de la universidad pública y advirtieron que, en caso de no existir una nueva convocatoria al diálogo, el conflicto podría profundizarse durante el segundo semestre del año.
