La plataforma de streaming estrenó una nueva adaptación del mediático caso de Michael Peterson, basada en la serie documental del mismo nombre.
El género true crime vuelve a captar la atención global con una nueva producción de Netflix: La escalera, una miniserie de ocho episodios que ya se ubica entre los contenidos más vistos de la plataforma. La serie reabre un caso judicial que, pese al paso del tiempo, sigue generando debate y teorías encontradas.
Basada en hechos reales, la historia se centra en la vida de Michael Peterson y su familia en Carolina del Norte, tras la muerte de su esposa Kathleen Peterson. El suceso ocurrió en diciembre de 2001, cuando el cuerpo de Kathleen fue hallado sin vida al pie de una escalera en su hogar. Inicialmente tratado como un accidente doméstico, el caso dio un giro cuando el fiscal Jim Hardin acusó a Michael Peterson de asesinato.
El proceso judicial se convirtió en un fenómeno mediático, seguido de cerca por la opinión pública. El escritor Peterson armó su defensa con el abogado David Rudolf, mientras que el cineasta Jean-Xavier de Lestrade decidió documentar todo el proceso, dando origen en 2004 al documental The Staircase, considerado una obra de referencia del género.
Más de veinte años después, la historia cobra nuevo impulso con una versión ficcionada protagonizada por Colin Firth y Toni Collette. Esta adaptación reinterpreta el caso desde una perspectiva más íntima y emocional. Según la descripción oficial de Netflix: «Un hombre acusado de asesinar a su esposa ve cómo su vida se desmorona mientras lucha por su libertad bajo la implacable mirada de los medios». La serie no solo reconstruye un crimen, sino que deja abierta la pregunta que persiste hasta hoy: ¿qué fue lo que realmente pasó en esa escalera?
