Una joven de 26 años presentó una denuncia formal contra el diputado provincial Javier Galán por abuso sexual con acceso carnal y explotación laboral. La denuncia fue radicada en la fiscalía de Violencia Familiar y de Género.
Ayer a la tarde noche, una joven de 26 años se presentó acompañada de la abogada Silvia Barrientos en la fiscalía de Violencia Familiar y de Género y denunció al diputado provincial Javier Galán por el delito de abuso sexual con acceso carnal y explotación laboral.
La denuncia fue presentada por escrito por la joven, de quien se reservan sus datos personales, y detalló en siete hojas los hechos que sufrió por parte del legislador a quien conoció a través de la aplicación TikTok y a quien ayudó como fiscal de mesa en la campaña electoral.
Como se trata de un delito de instancia privada, las fuentes consultadas fueron cautas al brindar detalles de lo manifestado por escrito por la joven, señalando que los hechos habrían ocurrido en el mes de julio del año pasado y se extendieron hasta aproximadamente el mes de marzo de este año.
En la denuncia a la que tuvo acceso este diario, la joven relató desde cómo inició su relación con el denunciado hasta cómo terminó, y que por el acoso que sufría por parte de él tuvo que dejar uno de sus trabajos, mientras que del otro fue el legislador quien la “echó”.
En el día de hoy, la abogada Barrientos se constituirá como querellante en el expediente al que aportó ayer numerosas pruebas documentales que acrediten, según la letrada, la denuncia presentada por escrito por la víctima.
En diálogo con este medio, la letrada dio detalles del contenido de la denuncia y que, por temor de su clienta, que es madre soltera, pidieron que la policía realice recorridos en el domicilio y se le otorgue un botón antipánico.
“El hecho ocurrió en diciembre del año pasado, pero fue continuado. Ella -por la víctima- estuvo muy mal y por eso es que recién ahora se anima a realizar la denuncia. Le tomó tiempo poder animarse porque tiene miedo, es madre soltera y se siente devastada”.
Agregando: “Pero hoy -por ayer- se animó, venimos trabajando con ella conteniéndola desde hace tiempo para poder llegar ahora y que sea escuchada”.
En cuanto al hecho, Barrientos indicó: “Ella lo conoció por TikTok porque él subía videos ayudando a la gente. Como era invierno y ella vivía con su hijito en una casilla de madera que alquilaba, le pidió si podía fiarle un calefón que en aquella época salía 12 mil; porque tenía uno eléctrico y como recientemente había muerto una niña a raíz de estos artefactos, tenía miedo por su hijo. Así fue como se conocieron”.
“Él la contactó e hizo que lo viera regalándole el calefón. Desde entonces comenzaron a tener más contacto ella le ponía ‘me gusta’ a las publicaciones y él le respondía. Le pidió que lo ayudara en la campaña siendo fiscal de mesa y ella aceptó. Después ingresó a trabajar en el corralón y en la legislatura, ahí comenzaron los abusos. Fue algo que ella nunca esperó que pasara”.
La abogada contó también que el abuso no fue una sola vez, sino que fue continuado. “Por los abusos, el acoso y la explotación laboral, que es lo mínimo, ella comenzó a sentirse mal al punto que en el mes de marzo estuvo internada dos días. Cuando regresó a trabajar en la legislatura le informaron que ya no trabajaba más. Le dijeron que el diputado le mandaba a decir que se buscara otro trabajo, lo que terminó por devastarla”.
Después, la mujer consiguió otro trabajo y siguió sufriendo supuestamente el acoso del legislador, quien comenzó a concurrir al negocio, al que según sus compañeros le dijeron nunca había ido antes de que ella empezara a trabajar.
Por otra parte, la abogada Barrientos contó que la fiscal Antonino ya tomó intervención y le brindó a la denunciante la asistencia correspondiente. Además, ya le dieron fecha para el protocolo de abuso sexual y solicitaron, por el estado de temor que tiene la mujer, recorridos constantes por su casa de la policía y un botón antipánico. “Ella le tiene mucho miedo, porque sabe que se trata de un legislador, con lo que todo ello conlleva y la relación de asimetría es real y por eso ella tiene miedo, le tiene miedo”, remarcó la abogada.
