Las autoridades de la Universidad Nacional de Catamarca confirmaron que el conflicto por el presupuesto universitario continúa abierto y anticiparon posibles nuevas medidas de protesta.
El reclamo por el financiamiento universitario no se cerró con la jornada de visibilización realizada este miércoles en todo el país. Por el contrario, las autoridades de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA) advierten que el conflicto sigue abierto y podría intensificarse en las próximas semanas.
En diálogo con El Esquiú.com, el rector Oscar Arellano sostuvo que la situación responde al incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso, que establece mejoras salariales y recursos para el sistema educativo superior. Según explicó, la Justicia Federal ya se pronunció en dos instancias a favor de ese reclamo, ordenando al Ejecutivo nacional cumplir con la normativa. Sin embargo, esa disposición aún no se ejecuta, lo que mantiene la tensión en todo el sistema universitario.
Arellano detalló que el impacto más inmediato se refleja en los salarios de docentes y no docentes, así como en las becas estudiantiles. Esta combinación afecta el funcionamiento cotidiano de las universidades y condiciona la continuidad de las trayectorias académicas.
En ese contexto, confirmó que el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) avanzará con nuevas medidas si no hay respuestas. “Si esto se queda así con el incumplimiento del Gobierno, para la primera quincena de mayo se estará convocando una marcha federal nuevamente para reclamar”, señaló.
A diferencia de otros momentos del conflicto, el rector planteó que la estrategia actual no apunta a suspender clases. Desde la conducción universitaria consideran que los paros no resultan efectivos en esta etapa y que pueden generar un efecto contrario al buscado. “Creemos que los paros son inconducentes porque en definitiva claramente eso es lo que le interesa al Gobierno”, afirmó, al tiempo que remarcó que la intención es sostener la actividad académica y visibilizar el reclamo con otras herramientas.
La postura, sin embargo, no descarta tensiones internas, ya que los gremios docentes y no docentes mantienen autonomía para definir sus propias medidas. En ese escenario, el desarrollo del conflicto dependerá tanto de las decisiones del Gobierno nacional como de la dinámica interna del sistema universitario. Mientras tanto, las universidades continúan reclamando la aplicación de la ley vigente y una recomposición presupuestaria que permita sostener su funcionamiento.
