Lejos del mundo mediático, Jerónimo Weich, conocido como Momo, construyó su hogar con técnicas de bioconstrucción y forma parte de una comunidad agroecológica en Córdoba.
Mientras Julián Weich continúa su carrera en los medios, su hijo Jerónimo Weich, más conocido como «Momo», ha optado por un camino diferente. Eligió instalarse en la zona de Traslasierra, Córdoba, donde lleva adelante un estilo de vida enfocado en la naturaleza y la autosustentabilidad.
En ese entorno serrano, Jerónimo construyó su vivienda bajo principios de bioconstrucción, utilizando materiales nobles y técnicas que respetan el ambiente. La casa se adapta al paisaje y promueve un vínculo más consciente con el entorno. El proyecto se realizó con la colaboración de una comunidad, mediante mingas o jornadas de trabajo colectivo.
Cada espacio refleja un compromiso con la sustentabilidad: desde bancos de madera reutilizada hasta sistemas de captación de agua y diseños basados en permacultura. Las técnicas aplicadas, como muros de barro para regular la temperatura y aberturas recicladas, buscan lograr confort sin depender excesivamente de sistemas artificiales.
Pero el proyecto va más allá de la vivienda. Jerónimo Weich forma parte de una comunidad agroecológica donde impulsa iniciativas sustentables. «Queremos hacer un santuario del agua… generar un paisaje regenerativo, abundante, con producción agroecológica», expresó. Los planes incluyen la creación de domos de barro, una cocina comunitaria y espacios de formación.
De esta manera, el hijo del conocido conductor demuestra una forma de vida alternativa, centrada en la simplicidad y la conexión con los ciclos naturales.
