Jóvenes de Armenia, Brasil y Estados Unidos, que participan de un programa de intercambio cultural, compartieron sus primeras impresiones sobre la provincia, resaltando la amabilidad de su gente y la belleza del entorno.
Catamarca continúa afianzando su perfil como destino para el intercambio cultural. A través de un programa impulsado por la organización YFU, estudiantes de diversos países ya se encuentran recorriendo la provincia y compartiendo sus experiencias.
En conversación con medios locales, Seve Akopian, proveniente de Armenia, expresó su sorpresa tras sus primeros días en Catamarca. «La gente es muy amable y las montañas son muy parecidas a las de mi país», relató, añadiendo su entusiasmo por la gastronomía local, especialmente las empanadas.
Desde Brasil, Gabriella Manhaes, quien permanecerá en la provincia hasta agosto, valoró el contacto directo con la cultura catamarqueña. «La gente acá me gustó más que en Buenos Aires, me recibieron muy bien», afirmó, al tiempo que remarcó: «Estar rodeada de montañas es algo increíble».
Por su parte, Marek Staton, estudiante estadounidense que cursa estudios en la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA), destacó la tranquilidad del lugar. «Es muy lindo, la gente es muy amable», señaló. Staton ya probó comidas regionales como humitas y empanadas, e incorporó costumbres locales como el mate.
El programa busca generar una inmersión cultural profunda, permitiendo a los participantes conocer la vida cotidiana en Catamarca y construir vínculos con familias locales.
