En su mensaje de Pascua, el Sumo Pontífice hizo un llamado a los líderes mundiales para que depongan las armas y construyan una paz basada en el diálogo, alertando sobre el riesgo de acostumbrarse al sufrimiento ajeno.
Durante la celebración de Pascua, el papa León XIV lanzó un fuerte mensaje al mundo al exigir el cese de las guerras y advertir sobre el peligro de la indiferencia frente al sufrimiento humano. Desde el balcón central de la Basílica de San Pedro, ante una multitud de fieles reunidos en la Plaza, el Pontífice pidió a Dios “su paz para un mundo asolado por las guerras y marcado por el odio”.
En su mensaje “Urbi et Orbi”, León XIV hizo un llamado directo a los líderes globales: “Que quienes empuñan las armas las depongan. Que quienes tienen el poder de desatar guerras elijan la paz”, expresó, al tiempo que insistió en la necesidad de construir una paz basada en el diálogo y no en la imposición.
El Papa también advirtió sobre la “globalización de la indiferencia”, al señalar que la sociedad corre el riesgo de acostumbrarse a la violencia y volverse insensible ante la muerte de miles de personas en distintos conflictos alrededor del mundo.
Durante la homilía, recordó que la verdadera paz, según el mensaje cristiano, no consiste únicamente en el silencio de las armas, sino en una transformación profunda del corazón humano, inspirada en la no violencia. En ese sentido, invitó a creyentes y no creyentes a participar de una vigilia de oración por la paz que se realizará el próximo 11 de abril en el Vaticano, con el objetivo de reflexionar y promover una cultura del encuentro.
El mensaje concluyó con una exhortación a abandonar la lógica de la confrontación y a trabajar por un mundo más justo, en el que prevalezcan el respeto, la cooperación y la paz entre las naciones.
