Figuras emblemáticas de Silicon Valley, como Mark Zuckerberg, han modificado sus estrategias y alineamientos políticos en los últimos años, en un contexto de creciente escrutinio legal y cambios en el modelo de negocio.
Durante años, líderes de la industria tecnológica como Elon Musk, Jeff Bezos o Sam Altman fueron asociados a posiciones progresistas. Incluso Mark Zuckerberg, fundador de Meta, tomó decisiones como bloquear al entonces presidente Donald Trump en sus plataformas tras los sucesos del 6 de enero de 2021. Sin embargo, el escenario actual muestra una transformación: varios de estos referentes han reconfigurado sus posturas.
El caso de Zuckerberg es uno de los más representativos. Ha pasado de impulsar políticas de moderación estricta a flexibilizar controles sobre contenidos, incluyendo la eliminación de sistemas de verificación de datos. Este giro coincide con un acercamiento progresivo al entorno político de Trump, quien volvió a ocupar un rol central en la escena estadounidense.
El cambio estratégico de Meta no ocurre en el vacío. Recientemente, la compañía enfrentó fallos judiciales adversos en Estados Unidos. En un tribunal de Los Ángeles, un jurado consideró responsables a plataformas como YouTube e Instagram por fomentar dinámicas adictivas en menores. En paralelo, en Nuevo México, la empresa fue condenada a pagar una millonaria indemnización por fallas en la protección de usuarios frente a delitos graves.
Pese a las críticas, analistas señalan que el núcleo del negocio de Meta ya no reside solo en la interacción social, sino en la recopilación de datos y la distribución de contenido audiovisual. Zuckerberg indicó durante un juicio antimonopolio que la compañía se orienta cada vez más hacia el «entretenimiento» y el «descubrimiento de contenido».
Este viraje no es aislado. En los últimos años, varios referentes de Silicon Valley han mostrado mayor cercanía con posiciones conservadoras o pragmáticas. Durante la asunción presidencial de Trump en 2025, varios ejecutivos del sector participaron activamente. En este contexto, Zuckerberg fue incorporado al Consejo Asesor en Ciencia y Tecnología del Presidente (PCAST).
El cambio también se manifiesta en lo simbólico. Zuckerberg adoptó una estética más alineada con el culto al cuerpo y el poder, practicando artes marciales mixtas y entrenamiento físico intensivo. Analistas culturales señalan que esta transformación responde a una estrategia para reforzar su liderazgo en un entorno corporativo que valora el carisma.
La figura de Zuckerberg ha sido retratada en la cultura popular, como en la película «La red social» o en series como «South Park». El trasfondo de esta transformación excede a los individuos y plantea interrogantes sobre el futuro de la democracia, la libertad de expresión y el rol de las grandes plataformas en un contexto donde la tecnología redefine las reglas del juego político y social.
