Mediante la Resolución Nº 99 del Ministerio de Desarrollo Productivo, e oficializó el nuevo ajuste en las tarifas de energía eléctrica. La medida, que ya entró en vigencia tras su publicación en el Boletín Oficial Nº 23, surge tras la Audiencia Pública realizada el pasado 9 de marzo, donde la empresa EC SAPEM expuso la necesidad de actualizar sus costos operativos frente al avance de la inflación.
Aunque la resolución aprueba un incremento del 27,33% en el Valor Agregado de Distribución (VAD), que es el componente que percibe la empresa local por mantener el servicio, esto no significa que la boleta subirá en ese porcentaje.
Según explicaron desde la distribuidora, el VAD representa solo una porción del costo total (aproximadamente el 21% de la factura). Por este motivo, el impacto real en el bolsillo del ciudadano se estima en un 7% de aumento promedio sobre el monto final facturado.
Por ejemplo, para un usuario residencial con un consumo promedio de 300 kWh, el incremento representará unos $4.517 adicionales, incluyendo impuestos.
La empresa sostuvo como fundamento para aumentar el precio de la electricidad la “emergencia vigente”. Argumentó que la provincia se encuentra bajo Emergencia Eléctrica hasta julio de 2026, un marco legal que permite actualizaciones tarifarias más ágiles para garantizar la prestación del servicio. Además justificó que el incremento responde a la suba de precios mayoristas, el índice de inflación (IPC) y los costos de materiales e insumos necesarios para la red.
Por otro lado puso en valor la segmentación, a través de la cual el nuevo cuadro tarifario rige para los meses de marzo y abril, diferenciando los impactos según la categoría del usuario y el nivel de subsidio que mantenga.
