viernes, 13 de febrero de 2026 22:40
Argentina encabeza el ranking mundial de estrés y ansiedad cotidiana, según un relevamiento de Statista Consumer Insights correspondiente a 2025. El 49% de los argentinos consultados afirmó haber experimentado estrés y ansiedad frecuentes durante los últimos 12 meses, el porcentaje más alto entre los países analizados.
El estudio se realizó entre enero y diciembre de 2025 a personas de entre 18 y 64 años, con muestras que variaron entre 3.500 y 60.000 casos por país. Detrás de Argentina se ubicaron Finlandia (45%) y Canadá (42%). Más abajo aparecen Estados Unidos (39%), Japón (37%) y Francia (30%). En el extremo inferior del ranking figuran Indonesia (19%), Tailandia (24%) y Arabia Saudita (24%).
El relevamiento mide percepción subjetiva de estrés y ansiedad, no diagnósticos clínicos, y no indaga en las causas. Sin embargo, el porcentaje argentino abre interrogantes cuando se lo analiza en clave estructural.
Un malestar que no es nuevo
El dato coincide con informes del Observatorio de la Deuda Social Argentina (UCA), que vienen registrando niveles elevados de malestar psicológico, especialmente entre jóvenes y sectores vulnerables. Insomnio, preocupación constante, irritabilidad e incertidumbre aparecen como síntomas recurrentes.
A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que los trastornos de ansiedad y depresión aumentaron cerca de un 25% tras la pandemia de COVID-19. En contextos de inestabilidad económica prolongada, el impacto suele profundizarse.
Argentina atraviesa desde hace años un escenario de alta inflación, pérdida de poder adquisitivo y volatilidad macroeconómica. Si bien el estudio de Statista no vincula directamente estos factores con el estrés reportado, especialistas en salud mental señalan que la inseguridad económica y la precariedad laboral son determinantes frecuentes del malestar sostenido.
Salud mental: alta oferta profesional, acceso desigual
Paradójicamente, Argentina es uno de los países con mayor densidad de psicólogos por habitante en el mundo. Según datos citados por la OMS y federaciones profesionales, supera los 200 profesionales cada 100.000 habitantes.
Sin embargo, la disponibilidad no siempre se traduce en acceso equitativo. Existen brechas regionales y barreras económicas que limitan la atención. El sistema público enfrenta restricciones presupuestarias y demoras, mientras que en el ámbito privado los costos pueden resultar inaccesibles para amplios sectores.
Además, distintos informes recientes indican que cerca de la mitad de los argentinos reporta problemas de sueño vinculados a preocupaciones persistentes, uno de los síntomas más frecuentes en cuadros de ansiedad crónica.
