lunes, 5 de enero de 2026 00:53
El mercado laboral en la provincia presenta una paradoja de fragmentación. Mientras ciertos indicadores de actividad muestran dinamismo, una publicación de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) fechada en diciembre último advierte que el desarrollo no ha logrado integrarse de manera equitativa en Catamarca. El informe, palabras más, palabras menos, indica que la provincia enfrenta el desafío de un mercado fragmentado donde la edad y el género funcionan como barreras.
A través de la utilización del software RedatamX, el organismo logró identificar que el crecimiento no se traduce automáticamente en oportunidades para todos los sectores. En este sentido, señala que “la estructura laboral de la provincia presenta disparidades significativas cuando se desglosa por sexo, edad y territorio”. Es decir, se pone la lupa en la capacidad de derrame del modelo productivo actual sobre la base social catamarqueña.
Uno de los puntos de mayor fricción identificados es la desigualdad de género, fenómeno que atraviesa todos los departamentos de la provincia independientemente de su actividad principal. El informe señala que “la tasa de desocupación femenina es sistemáticamente superior a la masculina en casi todos los departamentos de la provincia”. El dato permite contrastar que, si bien existen sectores traccionando la economía provincial, estos poseen un sesgo de contratación que desfavorece a las mujeres, quienes enfrentan mayores dificultades para acceder a puestos de trabajo formal.
Esta brecha no se explica únicamente por la formación, sino por una dinámica de mercado que la Cepal describe como una de las deudas pendientes en términos de equidad.
La situación de la juventud emerge como el segundo eje crítico. El análisis de los datos permite corroborar que el segmento que va de los 18 a los 29 años sufre por la falta de empleo. Según el documento, “los jóvenes representan el grupo con mayores dificultades de inserción, registrando las tasas de desocupación más elevadas de la población”. Al contrastar estas cifras con las de los adultos mayores de 30 años, se observa una desconexión entre la oferta laboral y las nuevas generaciones, lo que sugiere que el crecimiento de sectores como la minería o la industria no está funcionando como una puerta de entrada efectiva.
La disparidad no solo es demográfica, sino también territorial ya que se evidencian realidades opuestas entre el Oeste y el Este de la provincia. Mientras que departamentos como Antofagasta de la Sierra presentan las tasas de actividad más altas impulsadas por la minería de litio, el informe destaca el caso del departamento de Santa Rosa, donde la desocupación alcanza el 9,09%, la cifra más alta de la provincia.
El contraste es drástico frente a departamentos como Ambato, que registra apenas un 3,92% de desocupación. La publicación de la Cepal vincula estas diferencias con la naturaleza de las economías locales, advirtiendo que la fragilidad en ciertos puntos del interior se debe a la “fuerte estacionalidad de las actividades primarias al momento del relevamiento”.
El análisis distribuido por el organismo también permite observar que en el Valle Central y las zonas más urbanizadas, si bien la oferta laboral es mayor, la competencia y la especialización requerida profundizan la exclusión de quienes no poseen experiencia previa. El informe recalca que el objetivo del estudio es brindar herramientas para políticas públicas, ya que “la identificación de estos puntos críticos, como la brecha de género y la desocupación juvenil, es fundamental para abordar las deficiencias estructurales del mercado laboral”.
Sobre el final, advierte que, sin intervenciones que corrijan el acceso desigual según el territorio y el género, el crecimiento económico seguirá coexistiendo con niveles de exclusión que afectan a los jóvenes y mujeres en la provincia.
