jueves, 23 mayo, 2024
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Si no lo hago yo, lo va a hacer otro: el golpe de gracia contra el poderoso clan narco Liquitay

Su apellido remite directamente a un linaje antiguo, al pueblo de los diaguitas, que primero opuso resistencia al imperio inca y luego al dominio español. Los Liquitay forman parte de las familias originales del Noroeste Argentino (NOA), afincadas en los Valles Calchaquíes.

Liquitay es un apellido de peso en la historia de los pueblos originarios y desde hace unos cuantos años también en la historia del narcotráfico del NOA.

Sólo en los últimos meses se los acusa en diversos expedientes de estar detrás de un cargamento de 418,269 kilos de cocaína secuestrados el 12 de noviembre de 2023.

La droga iba en el doble fondo de un camión cementero que había salido de La Quiaca (Jujuy) y fue interceptado en Santiago del Estero.

También se les imputa, entre otros casos, el transporte de 43 kilos de cocaína incautados el pasado 4 de enero en Jujuy tras ser cargados en un camión Mercedes.

Uno de los operativos contra el clan narco Liquitay. Foto: Ministerio Público Fiscal.Uno de los operativos contra el clan narco Liquitay. Foto: Ministerio Público Fiscal.Alberto Abel Liquitay (45) y su tío, David Liquitaya Choque (57), fueron detenidos el miércoles pasado en un operativo anti lavado que incluyó el allanamiento de 31 domicilios, la clausura de 6 locales (entre ellos un lavadero de autos, un clásico de la modalidad) y el secuestro de 20 autos, 12 camionetas, 7 camiones, 6 motos, 3 cuatriciclos y un utilitario.

Tanto a Alberto Abel como a David se les dictó el viernes la prisión preventiva. Dos Liquitay más, pertenecientes a tercera generación del clan, quedaron prófugos y se ordenó su captura internacional.

La investigación -llevada adelante por Gendarmería, estuvo a cargo de un equipo de fiscales: Ricardo Toranzos (del área Casos Complejos), Diego Iglesias (titular de la Procunar), Federico Zurueta (de la Unidad Fiscal Jujuy), Carlos Amad (de la Unidad Fiscal de Transición) y Jorge Viltes (de la Procunar NOA).

La acusación contra la banda -que se formalizó en una audiencia imputativa este viernes- es integrar una organización dedicada a lavar el dinero obtenido del «delito precedente» de transportar, para su comercialización, cocaína boliviana ingresada a Argentina a través de pasos fronterizos ilegales. La droga era distribuida luego a distintos puntos de la Argentina en vehículos o encomiendas.

Los involucrados en el operativo de esta semana pertenecen a distintas generaciones de Liquitay. El clan tuvo como primer personaje importante a Estanislao Alberto Liquitay, quien murió a los 67 años en 2020.

El jefe de la familia se enfermó de COVID-19 mientras purgaba una condena a 10 años por narcotráfico en la cárcel de Güemes (Salta).

Estanislao fue noticia en 2019 por la causa en su contra que fue la primera llevada adelante por la entonces flamante Fiscalía de Investigación y Litigación de Casos Complejos, a cargo de Toranzos, y en el marco del nuevo Código Procesal acusatorio del Salta.

Estanislao Alberto Liquitay había sido condenado a 10 años de prisión por tráfico de drogas. Murió en 2020 en la cárcel, víctima de COVID-19.Estanislao Alberto Liquitay había sido condenado a 10 años de prisión por tráfico de drogas. Murió en 2020 en la cárcel, víctima de COVID-19.La Justicia había condenado a Estanislao y a otros tres hombres tras descubrir que se habían despachado a Córdoba por correo 11 kilos de cocaína. Las encomiendas habían sido untadas con grasa de camión para despistar el olfato de los perros antinarcóticos.

La cocaína se detectó en viaje, el contenido de los paquetes resultó reemplazado por harina y el operativo fue encarado como una entrega controlada.

Recambio generacional

Según la reconstrucción del árbol genealógico hecha por los fiscales, los primeros Liquitay relacionados con el narcotráfico fueron los hermanos Estanislao Alberto Liquitay y David Liquitaya Choque. El primero murió en 2020 y el segundo -afincado en Salta- fue detenido ahora.

Estanislao tuvo cuatro hijos: Deolinda, Alberto Abel, Guillermo y Alberto Martín. De esta camada, dicen, la que se destaca es Deolinda, quien parió a buena parte de la tercera generación implicada en el negocio de la cocaína: Maximiliano, Joel y Araceli.

El juicio contra Estanislao Liquitay. Foto: Ministerio Público Fiscal.El juicio contra Estanislao Liquitay. Foto: Ministerio Público Fiscal.La prima de los más jóvenes (Anahí Antonella, hija Alberto Abel) también aparece complicada, en la función de lavado de activos.

La importancia de la familia como núcleo de confianza se revela en una escucha entre Mario Gómez (esposo de Deolinda, actualmente preso) y Antonella Liquitay. En la charla que hablan de su negocio y, al parecer, la bendición de los santos.

«Si vos viste si no hay unión en la familia ¿Viste cómo se pone esto mmm»? […]. «La culpa no tienen los Santos, la culpa la tenemos nosotros ¿Me entendés? Nosotros no tenemos por qué utilizar los Santos para hacer nuestras cagadas ¿Mm? Eso siempre grabátelo hija ¿mm? Si está bien que nos cuiden, protejan todo lo que sea, pero eh vos sabés bien, que todo lo que hacemos a veces es malo… ¿Me entendés o no? Pero lamentablemente es la ley de la vida; si no lo hago yo, lo va a hacer otro ¿Mm? ¿Qué te pasa?”.

Uno de los operativos contra el clan narco Liquitay. Foto: Ministerio Público Fiscal.Uno de los operativos contra el clan narco Liquitay. Foto: Ministerio Público Fiscal.Para los fiscales, una persona importante en la banda es Maximiliano Liquitay (29), hijo de Deolinda (47). Ellos serían la cabeza del clan al que se suman no sólo los familiares directos, sino muchas veces sus parejas. De hecho, Graciela Zambrana (63), ex esposa del jefe fundador Estanislao Liquitay, registra antecedentes por infracción a la ley de drogas en el año 1978.

Madre de tres de los cuatro hijos de Estanislao, Zambrana se separó de él y formó una nueva pareja. Ambos, según el dictamen fiscal, son testaferros de la organización.

Siguiendo la tradición del clan, en 2020 el Tribunal Oral Federal N° 1 de Salta condenó a tres años de prisión en suspenso a María Virginia Quispe, última pareja de Estanislao Liquitay. Fue por el caso de las encomiendas con cocaína enviadas a Córdoba: 11 kilos escondidos dentro de la carcaza de un microondas.

Algunos de los autos secuestrados al clan narco Liquitay. Foto: Ministerio Público Fiscal.Algunos de los autos secuestrados al clan narco Liquitay. Foto: Ministerio Público Fiscal.Ella llegó mas tarde a juicio porque había logrado mantenerse prófuga. Muy caballero, Estanislao dijo que estaban separados, para no comprometerla, pero la mujer igual fue condenada.

Hermanos, hijos, primos, parejas, ex parejas. El dictamen fiscal lo deja claro: «La magnitud de la envergadura de la organización sólo termina de entenderse cuando se contempla la totalidad de sus integrantes y sus roles como partícipes en las maniobras de narcotráfico. En ese aspecto es donde aparecen las parejas de los integrantes de la familia Liquitay».

EMJ

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