Entre enero y julio se registró un cierre neto de 9.682 empresas y 139.895 trabajadores registrados menos, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo procesados por CEPA.
La actividad económica continúa sin recuperarse y los cierres de empresas reflejan las dificultades del sector productivo en un escenario de caída y estancamiento.
En julio se registraron 948 empresas menos que en junio, principalmente en el comercio y la industria manufacturera, y 3.485 trabajadores registrados menos, de acuerdo con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).
En los primeros siete meses del año, el cierre neto total fue de 9.682 empresas y 139.895 trabajadores registrados menos, lo que equivale a casi 1.400 empresas por mes.
Según la Secretaría de Trabajo, en junio el empleo asalariado interanual se redujo 1,5%, equivalente a 147.900 trabajadores menos. Se registraron caídas en el sector asalariado privado (-1,9%, 121.000 personas menos) y en el sector público (-0,9%, 30.500 trabajadores menos).
En contraste, aumentó la cantidad de monotributistas y de asalariados no registrados. En los primeros seis meses del año, los monotributistas pasaron de 2.190.948 a 2.206.788 en junio, un incremento de 15.840.
De acuerdo con datos de la SRT procesados por el Centro de Política Económica Argentina (CEPA), en noviembre de 2023 había 512.357 empleadores, cifra que descendió a 480.067 en julio de 2026. Los empleados se redujeron de 9.857.173 a 9.419.562 en el mismo período. Son 32.290 empresas menos y 437.611 puestos de trabajo menos.
La SRT define a las unidades productivas como entidades, empresas u organismos públicos o privados que reúnen a una o más personas trabajadoras y que producen bienes o servicios. Se trata del seguro de riesgos del trabajo obligatorio.
Con 512.357 empleadores en noviembre de 2023, hubo una caída del número de empresas hasta mediados de 2024 como consecuencia de la devaluación, la paralización de la obra pública y privada, y su impacto en la construcción, el empleo público, la industria manufacturera y organizaciones vinculadas al sector público. Luego la caída se desaceleró, pero en 2025 volvieron a avanzar los cierres netos y este año se aceleraron.
Según la SRT, «la cantidad de empleadores cubiertos mantiene una tendencia descendente desde hace más de 12 años, con una recuperación transitoria posterior a la pandemia». Y agrega: «Entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, la caída de empleadores se concentra extraordinariamente en las unidades de menor tamaño», en especial en el segmento pyme.
Según especialistas, una parte importante de los cierres corresponde a empresas que no logran afrontar costos y gastos en un contexto de caída del consumo. También muchas unidades productivas pasaron de fabricar a comercializar bienes importados, y por vía electrónica, reduciendo el número de empleados.
A eso se suma el cierre de empresas medianas y grandes, como se conoció en los últimos días en el sector de alimentos, la apertura de retiros voluntarios y el pasaje del empleo nuevo a la modalidad del monotributo o directamente a la informalidad, en detrimento del empleo en relación de dependencia.
Otro factor es la caída en la natalidad empresarial: la tasa de aperturas de nuevas empresas es menor a la de períodos anteriores, mientras se aceleró el cierre de empresas.
Según la Secretaría de Trabajo, «la contracción en el stock de empresas no se origina necesariamente en un volumen de cierres históricamente elevado, sino en una marcada debilidad en la apertura de nuevas unidades productivas».
En relación con la caída del empleo, las causas son variadas: descenso del empleo formal tanto en el sector privado como en el público, aumento de la informalidad laboral y mayor número de monotributistas, que están excluidos de este seguro.
