El organismo oficial reportó un incremento de 4,1 puntos en la tasa de pobreza y una contracción del 3% en la actividad económica de julio, la más pronunciada desde la pandemia.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió esta semana dos informes con indicadores económicos negativos para Argentina. El primero registró un incremento de 4,1 puntos porcentuales en la tasa de pobreza respecto del segundo semestre de 2025, lo que equivale a más de dos millones de nuevos pobres en el país en seis meses. El segundo indicó que la actividad económica cayó en julio en torno al 3% mensual, la contracción más pronunciada desde la pandemia.
Según el INDEC, el cálculo oficial de la pobreza depende de la medición de la inflación, que utiliza una canasta de bienes y servicios desactualizada respecto de los patrones de consumo actuales. El organismo también atribuyó a los ingresos de los trabajadores informales un crecimiento que, según el informe, no se condice con la evidencia sobre el deterioro del mercado laboral no registrado. Estas distorsiones, según el documento, resultan en una pobreza medida oficialmente por debajo de la real, que según el informe ya sería del 45%, por encima de la que el gobierno recibió en 2023.
En cuanto a la actividad económica, la caída de julio anticipa, según el informe, una recesión formal en los próximos meses. El texto señala que la economía argentina muestra este deterioro en un contexto internacional favorable, con precios relativos en alza para productos de exportación como los de la agroindustria y la minería. Atribuye este resultado a las restricciones del esquema económico vigente, que incluye un ancla cambiaria y salarial orientada a la estabilización de precios.
El informe concluye que el modelo económico necesita correcciones, aunque considera poco probable que se implementen en el corto plazo debido a la ortodoxia con la que el gobierno de Javier Milei sostiene su programa.
