El presidente Javier Milei anunció un paquete de reformas que incluye cambios en el Banco Central, una regla fiscal permanente, la liberalización del mercado de capitales y la desregulación del mercado de seguros.
El presidente Javier Milei presentó hoy un proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, junto con otras tres iniciativas legislativas, en un mensaje grabado en el Salón Blanco de la Casa Rosada. El anuncio se realizó en el marco de una serie de medidas económicas que el Ejecutivo impulsará en las próximas semanas.
Durante su discurso, Milei afirmó que la reforma del Banco Central busca «poner fin a la estafa de falsificar dinero para financiar a la alta política», y citó una tasa de inflación acumulada de más de 12 trillones por ciento desde 1935, año de creación de la entidad. También mencionó que, en lo que va del siglo XXI, la inflación acumulada asciende a 168.580 por ciento.
El presidente se refirió a la creación del Banco Central como «una estafa» por el cambio de la paridad cambiaria del oro en las reservas, y sostuvo que «a lo largo de una década le robó el 50% del salario a los argentinos». Sobre la salida de la convertibilidad, afirmó que 15.000 millones de dólares «pasaron a manos de los políticos». Asimismo, responsabilizó a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y a la expresidenta del Banco Central Mercedes Marcó del Pont por el Fondo del Bicentenario de 2010, al sostener que «le robaron al Banco Central 10.000 millones de dólares».
El segundo proyecto anunciado es la implementación de una regla fiscal denominada «grillete fiscal», que establecería una prohibición permanente de presupuestos deficitarios. Según Milei, si el resultado fiscal es deficitario durante varios meses consecutivos, el Congreso tendrá un plazo para reequilibrar las cuentas. Si no lo hace, se activaría un mecanismo de «shutdown», que implicaría la paralización de actividades no esenciales del Estado, la congelación de nuevos gastos, la suspensión de contratos y transferencias discrecionales a provincias, y la suspensión de los salarios de autoridades como el Presidente, el Vicepresidente, legisladores, ministros y secretarios. Se exceptuarían jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares y universales, seguro de desempleo, salud, seguridad, defensa nacional y servicio penitenciario. El proyecto incluiría una invitación a las provincias para adherirse.
El tercer bloque de reformas se centra en el sistema financiero. Milei anunció un proyecto de liberalización del mercado de capitales, que incluiría la habilitación de bonos corporativos en moneda extranjera y unidades de valor, y la desregulación del financiamiento colectivo. El objetivo, según el presidente, es «correr al Estado del medio y dejar que el ahorro fluya hacia quién quiere producir».
El cuarto eje es la reforma del mercado de seguros, que Milei describió como «burocrático, limitado e ineficiente». La propuesta contempla que las compañías puedan diseñar y ofrecer productos sin autorización previa del regulador, que se enfocaría en la solvencia de las empresas y la protección de los contratantes.
Al cierre del mensaje, el presidente vinculó los cuatro proyectos: «Estas reformas tienen una secuencia legislativa, pero están todas interconectadas». También afirmó que el paquete pondrá fin a «91 años de saqueo, expropiación, impunidad, decadencia».
En el anuncio estuvieron presentes la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; el titular del Banco Central, Santiago Bausili; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la jefa de la bancada oficialista en el Senado, Patricia Bullrich; y la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal.
