Marcelo Joaquín Tula, único acusado por el matricidio de su madre, tenía intenciones de ingresar a la Policía de Catamarca. La fiscal a cargo observó la escena del crimen durante nuevas pericias.
Marcelo Joaquín Tula (22), el único acusado por el matricidio de su madre Norma Beatriz Tula (63), tenía intenciones de ingresar a la Policía de Catamarca, de acuerdo con la información a la que accedió El Ancasti. En meses previos al homicidio, el hombre estaba desocupado y, ante esa situación, pretendía sumarse a la fuerza de seguridad. En ese marco, comenzó a prepararse físicamente y estaba dispuesto a rendir las materias propias de la carrera policial. Por el momento se desconoce si Tula se inscribió en la Escuela de Cadetes “Teniente General Juan Domingo Perón” o en la Escuela de Suboficiales y Agentes “Fray Mamerto Esquiú”.
La causa sumó novedades este jueves. La fiscal de Violencia Familiar y de Género, Alejandra Antonino, a cargo de la investigación del homicidio, estuvo presente en la vivienda donde ocurrió el hecho, ubicada en el barrio La Chacarita de la ciudad Capital. Antonino observó la escena del crimen mientras se realizaban nuevas pericias que se añadirán al expediente judicial.
La salud del imputado, internado en el área de Salud Mental del Hospital Interzonal San Juan Bautista, es evaluada diariamente. En principio, el sospechoso podría permanecer en el nosocomio por varias semanas o meses.
El miércoles, el Ministerio Público Fiscal (MPF) informó que Tula no se encuentra estable psíquicamente, según lo estableció una médica psiquiatra que lo evaluó en el hospital. La especialista informó de esta cuestión a la fiscal Antonino.
Desde Fiscalía indicaron que Antonino recibió el informe de la evaluación psiquiátrica solicitada al Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF) respecto de Tula, imputado como presunto autor del delito de “homicidio doblemente calificado por el vínculo y por ensañamiento”.
De acuerdo con las conclusiones del informe, Tula no presenta actualmente la estabilidad psíquica necesaria para afrontar una junta de evaluación interdisciplinaria ni para participar de una interacción procesal compleja, comprender los alcances de la medida o brindar una colaboración útil para los fines periciales. La profesional no aconsejó la realización de la junta interdisciplinaria en esta instancia y recomendó diferirla por 15 días para permitir la consolidación del tratamiento farmacológico, la evolución clínica y la remisión de la sintomatología psicótica aguda. Transcurrido ese período, se sugirió efectuar una nueva evaluación para determinar si el imputado se encuentra en condiciones de ser sometido al estudio psiquiátrico y psicológico.
