Los cambios estratégicos en el Gobierno nacional para procurar la reelección de Javier Milei generan incertidumbre en la franquicia local de La Libertad Avanza, que busca mantener su posición en la oposición catamarqueña.
Los cambios estratégicos introducidos por la conducción nacional para procurar la reelección de Javier Milei en 2025 plantean dilemas para los propietarios de la franquicia libertaria local, que hace tres años desplazaron al radicalismo como pivote de los armados opositores catamarqueños.
La flamante posición, que atrajo a sectores con expectativas de aprovechar el respaldo de la Casa Rosada para enfrentar al Gobierno de la Provincia, comienza a verse amenazada por una especie de “paz libertaria” en ciernes, que consiste en un pacto de no agresión para disociar los escenarios electorales nacionales y provinciales.
Las tratativas son incipientes. La impresión que angustia a los caciques catamarqueños de La Libertad Avanza es que el Gobierno nacional parece dispuesto a sacrificar sus formaciones provinciales si así pavimenta un segundo mandato del líder. Las operaciones en tal sentido se precipitaron tras la salida de Manuel Adorni y el acceso de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete.
El peronismo de Catamarca padeció la desconexión con el poder nacional durante dos décadas, por las buenas relaciones que el FCS comandado por el radicalismo supo estrechar sucesivamente con Carlos Menem y los Kirchner. La diferencia es que el peronismo contó para navegar con el auxilio de liderazgos locales fuertes, como los de Ramón Saadi y Luis Barrionuevo. Los libertarios carecen de algo por el estilo. Todo su capital se circunscribe al vínculo con Milei, que es lo único que tienen para ofrecer a sus aliados.
Basta que la Casa Rosada decida mostrarse prescindente de los litigios provinciales para que las alianzas electorales con ellos pierdan gran parte del encanto para dirigentes como los radicales “peluca” Francisco Monti o Tiago Puente. Además, apareció Javier Galán, al que más de uno comienza a mirar con cariño para aprovecharle la celebridad, si bien con cautela por las derivaciones de las causas judiciales que lo comprometen.
Otro ingrediente es que los jefes de La Libertad Avanza no se han caracterizado por ser generosos con sus aliados. Al propio Galán lo expulsaron antes de la elección de 2023, luego al candidato a gobernador de ese entonces, José Jalil Colomé, y también irradiaron al MID que preside el diputado Fernando Baigorrí. El año pasado, pagaron el respaldo del exdiputado nacional Francisco Monti con un tercer lugar en la lista de diputados provinciales y a Tiago Puente con casilleros aún más rezagados.
