La Secretaria de Turismo y Desarrollo Económico, Inés Galindez, afirmó que la ciudad está más limpia, segura e iluminada, y detalló las transformaciones que impulsaron el crecimiento del sector.
La Secretaria de Turismo y Desarrollo Económico de la Capital, Inés Galindez, declaró que la ciudad fue embellecida y mejorada en términos de limpieza, seguridad e iluminación para recibir a los visitantes. “La ciudad se puso bonita, limpia y segura para recibir a los turistas”, sostuvo la funcionaria.
Galindez destacó el trabajo articulado con el sector privado y adelantó el desafío de consolidar un “anfitrionato” comunitario que haga sentir a cada turista como si estuvieran en casa. Según explicó, la decisión política de embellecer el espacio público fue clave para que los visitantes encuentren motivos para quedarse. “Hubo que ponerla bonita, y creo que eso se ha logrado. La ciudad está mucho más limpia, más segura, más iluminada”, afirmó.
La renovación de plazas, paseos y espacios públicos —como el Parque Lineal, el Parque Adán Quiroga y el Parque de los Vientos— fue acompañada por una modernización de los servicios. “Hoy tenés en Catamarca todo lo que tenés en otros lugares, y antes no pasaba”, señaló Galindez, subrayando la mejora en la gastronomía, la atención y la variedad de propuestas.
La funcionaria explicó que las actividades y eventos se planifican con antelación y se difunden a través de medios nacionales e internacionales, lo que ha permitido captar turistas de provincias vecinas como Tucumán, San Juan o Mendoza, y también de países como Uruguay, cuyos visitantes valoran el paisaje montañoso que contrasta con sus territorios llanos.
Uno de los desafíos fue modificar la lógica tradicional del turismo en la capital. “Siempre fue complicado. Las agencias dejaban a los turistas, recorrían un poco la ciudad y al día siguiente ya salían para el interior”, recordó Galindez. Para revertir esa dinámica, se impulsó una ampliación de los horarios de los atractivos turísticos. “El turismo gastronómico tenía que ser parte de nuestro menú”, afirmó, y destacó el surgimiento de negocios innovadores, como la producción local de alfajores con variedades más allá del tradicional dulce de leche.
La percepción de los residentes también cambió. Al inicio de la gestión, el 25% de los capitalinos consideraba que su ciudad era turística; hoy esa cifra asciende al 80%. “Esa percepción es importante, porque lo primero que te da es decir: vení”, reflexionó Galindez. “El boca a boca sigue siendo lo más auténtico para invitar a un lugar. No es lo mismo verlo por internet que escucharlo de una persona que dice: yo estuve en Catamarca, tenés que conocer”.
La funcionaria subrayó los atributos naturales de la Capital: un santuario natural en plena quebrada, un sitio arqueológico dentro del ejido urbano, un dique y montañas a pocos kilómetros de la plaza principal. “Decime alguna ciudad capital de la Argentina que tenga todo eso”, planteó. “Nosotros tenemos que sentirnos súper beneficiados de la mano de Dios”.
De cara al futuro, adelantó que el próximo objetivo es involucrar a toda la comunidad en el rol de anfitriones. “Debemos trabajar para que todos apoyen al turismo, que sean anfitriones de cada turista que encuentren en la calle”, expresó Galindez. “No se trata solo de ser amables sino también de estar informados y poder orientar al visitante”. “Eso es ser el famoso anfitrionato, que es otro desafío enorme que esperamos terminar, por lo menos encaminado, hasta el final de la gestión”, concluyó.
