El gremio SIDCA solicitó al Ministerio de Educación la suspensión de clases presenciales en toda la provincia debido a las bajas temperaturas y deficiencias edilicias.
Tras un relevamiento realizado por delegados escolares en distintos departamentos, la Secretaria Adjunta del gremio SIDCA, Mariana Ventrice, informó que las temperaturas extremas registradas en localidades como Fiambalá ya obligaron a suspender clases presenciales y migrar a la modalidad virtual. «Las alertas por frío extremo ponen en serio riesgo la salud e integridad de alumnos, docentes, directivos y personal auxiliar», señaló.
Deficiencias estructurales y riesgo sanitario
El sindicato señaló que la crisis climática expone las deficiencias edilicias que vienen denunciando: falta de sistemas de calefacción adecuados, déficit en el suministro eléctrico y colapso de las redes cuando se utilizan estufas o caloventores. «Las aulas frías, sin cargos cubiertos para limpieza y ventilación, agravan el cuadro y generan ausentismo masivo», alertó Ventrice.
La situación se ve acompañada por un fuerte brote de enfermedades respiratorias —gripe, bronquitis, neumonía, bronquiolitis— que afecta a estudiantes y docentes, dificultando la continuidad pedagógica y aumentando la presión sobre el sistema sanitario escolar.
Pronóstico crítico
El relevamiento de temperaturas mínimas proyectadas para los días lunes 6, martes 7 y miércoles 8 de julio anticipa valores alarmantes:
- Oeste provincial (Santa María, Belén y Fiambalá): temperaturas bajo cero, sensaciones térmicas extremas por viento y heladas severas.
- Zona Este y Capital (La Paz, El Alto, Santa Rosa y San Fernando del Valle): mínimas persistentes por debajo de los niveles de salubridad, con infraestructura eléctrica insuficiente para soportar artefactos térmicos.
Pedido formal
Ante este panorama, SIDCA solicitó al Ministerio de Educación que disponga la suspensión de las clases presenciales en toda la provincia y garantice la continuidad pedagógica mediante la modalidad virtual. Asimismo, propuso evaluar el adelantamiento del receso invernal previsto en el calendario escolar.
«Entendemos que la exposición prolongada a estas temperaturas extremas dentro de aulas sin calefacción vulnera las condiciones dignas y seguras para el proceso de enseñanza y aprendizaje, y atenta contra los derechos laborales y de las infancias», concluyó Ventrice.
