Organizaciones sindicales, gremios de la salud y movimientos sociales realizan una marcha federal para rechazar el ajuste presupuestario y denunciar el deterioro del sistema sanitario público.
Organizaciones sindicales, asociaciones médicas y trabajadores del sistema sanitario llevan a cabo una Marcha Federal en Defensa de la Salud Pública en rechazo al ajuste impulsado por el gobierno nacional y para denunciar el deterioro en hospitales, programas nacionales y prestaciones esenciales.
La movilización central se desarrolla en la Ciudad de Buenos Aires, desde el Ministerio de Salud de la Nación hacia Plaza de Mayo. La convocatoria cuenta con la participación de gremios de la salud, la CTA Autónoma, organizaciones sociales, residentes, estudiantes y colectivos vinculados al sistema sanitario público.
Bajo la consigna “La salud no puede esperar”, los organizadores afirman que el sistema atraviesa una situación crítica por el recorte presupuestario, la caída de programas nacionales y la falta de insumos y medicamentos. Entre los reclamos figuran la reducción de partidas destinadas a hospitales públicos, las dificultades de acceso a tratamientos y el impacto del ajuste sobre jubilados y pacientes con enfermedades crónicas.
Desde el Foro por el Derecho a la Salud advierten que el sistema público llega al invierno “sobrecargado” y con profesionales “desgastados” tras meses de tensión presupuestaria. “Hoy el sistema estatal está en una crisis sin pandemia”, declaró el médico sanitarista Leonel Tesler en la previa de la protesta.
La marcha busca replicar el impacto político de las recientes movilizaciones universitarias contra el ajuste educativo. Los convocantes señalan que cada vez más personas con obra social o prepaga recurren al sistema público por las dificultades para afrontar los costos del sector privado.
Además de la protesta en Buenos Aires, hay movilizaciones y actividades en distintas provincias del país, incluida Catamarca. Los organizadores cuestionan el recorte de fondos destinados a Salud y sostienen que el ajuste impacta en la entrega de medicamentos, vacunas y tratamientos, y que el deterioro del sistema sanitario afecta principalmente a los sectores más vulnerables.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof declaró: “No hay ninguna discusión para dar. Las políticas de salud y de abandono de la salud del gobierno nacional de Javier Milei, matan. Es criminal lo que está pasando”. Kicillof adelantó que estaría presente en la Marcha Federal. El ministro de Salud bonaerense Nicolás Kreplak advirtió que el sistema sanitario atraviesa una situación crítica y que algunos hospitales del Conurbano registran niveles de ocupación de terapia intensiva de entre el 80% y el 90%. Kreplak también alertó sobre el incremento de la demanda en hospitales públicos por parte de pacientes que dejaron de atenderse en el sistema privado tras los aumentos en prepagas y obras sociales. “El sistema de salud está funcionando al límite”, afirmó, y remarcó que el deterioro sanitario ya se observa en la atención cotidiana.
