El legislador Javier Galán se presentó en la fiscalía para ponerse a disposición de la investigación, ofreció su teléfono celular como prueba y negó las acusaciones en su contra.
El diputado provincial Javier Galán, elegido por el partido MID en las últimas elecciones, se presentó ante la Justicia para responder a las acusaciones de abuso sexual en su contra. Acompañado por su abogado Leonardo Berber y parte de su equipo, llegó a la fiscalía minutos después de las 11 de la mañana, donde se puso a disposición de la fiscal Alejandra Antonino y ofreció la entrega voluntaria de su teléfono celular.
Tras retirarse del edificio judicial, Galán dialogó con la prensa y declaró: “Vine a ponerme a disposición de la Justicia, quiero dejar aclarado que no soy un abusador”. El legislador también señaló que las denuncias “tienen un trasfondo político” y expresó su malestar por la rápida mediatización del caso: “Tengo familia, una vida privada más allá de mi vida pública y esto está destruyendo mi imagen, mi vida”.
Galán mostró tres pruebas documentales que ofreció a la Justicia, entre ellas el nombramiento de un integrante del MID denunciado por abuso sexual infantil, un recibo de sueldo de la denunciante y mensajes de texto. Aseguró que la fiscalía aún no cuenta con pruebas de la otra parte y que su teléfono no fue recibido como evidencia.
El diputado también se refirió al posible pedido de desafuero y afirmó que busca “sacarlo de su banca” con motivaciones políticas. “Quieren mi banca, la que el pueblo que me eligió me dio. Si eso pasa, nos iremos los dos con la diputada Saseta”, cuestionó.
Finalmente, Galán reiteró su inocencia y su disposición a colaborar con la investigación: “No soy un violador, ni tampoco dejé sin trabajo a nadie. Estoy a total disposición de la Justicia”.
