La diputada Natalia Herrera presentó el partido provincial, integrado por dirigentes del radicalismo y otros sectores, con el objetivo de conformar un frente amplio de cara a las próximas elecciones.
Un nuevo espacio político, denominado «Generar», comenzó a tomar forma en Catamarca. Se trata de un partido provincial impulsado por dirigentes provenientes del radicalismo y otros sectores de la oposición. La diputada Natalia Herrera, una de sus referentes, confirmó en una entrevista radial que el lanzamiento se concretó el viernes pasado con la participación de dirigentes de distintos espacios.
«Generar es un partido que nace frente a la necesidad de un cambio urgente en la provincia», sostuvo Herrera, quien remarcó que el espacio busca posicionarse como una herramienta política con eje en los problemas concretos de los catamarqueños. Planteó que la iniciativa no responde a liderazgos individuales sino a una construcción colectiva.
El nuevo armado reúne a figuras como Tiago Puente, Silvana Carrizo y Laura Quintero, entre otros dirigentes de la Capital y del interior. Herrera señaló que su objetivo inmediato es fortalecer vínculos con otros sectores opositores y «armar una alianza amplia para lo que se viene en el 2027». La dirigente confirmó que ya existe diálogo con referentes del PRO y La Libertad Avanza para avanzar en un frente común que evite la fragmentación electoral.
Durante la entrevista, Herrera también se refirió a decisiones recientes del Gobierno provincial, en particular la unificación de los ministerios de Educación y Trabajo. «Es una muestra más del desprecio de este Gobierno por la educación», afirmó y advirtió que la medida genera preocupación en un contexto marcado por conflictos docentes. La legisladora enumeró situaciones concretas en distintos puntos de la provincia, como establecimientos con falta de personal y demoras en designaciones.
En paralelo, Herrera ratificó la posición de su espacio a favor de una reforma constitucional, aunque condicionó su apoyo a la existencia de consensos amplios y participación social. «Tiene que haber puntos en común y no puede ser una iniciativa unilateral del Ejecutivo», planteó.
