El abogado de la familia paterna del menor de 4 años afirmó que la principal hipótesis es un homicidio. La Justicia ordenó allanamientos y secuestró elementos para su análisis, mientras que la madre rechaza las acusaciones.
La investigación por la muerte de Ángel López, el niño de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia, tomó un nuevo rumbo tras las declaraciones del abogado querellante Roberto Castillo. El letrado, que representa a la familia paterna, sostuvo que el menor fue «asesinado» y apuntó contra su madre, Mariela Altamirano, y la pareja de esta.
Castillo explicó que, a su entender, la figura penal que correspondería aplicar es la de homicidio agravado. Esta línea investigativa cobró fuerza a partir de las denuncias del padre del niño, Luis López, y se vio reforzada luego de que pericias preliminares revelaran que el pequeño presentaba lesiones internas en la cabeza.
En ese contexto, la Justicia ordenó un allanamiento en la vivienda donde el niño vivía con su madre y su pareja. Durante el procedimiento se secuestraron teléfonos celulares y otros elementos que ahora son analizados en la causa.
El caso también reabrió cuestionamientos sobre el proceso judicial previo que había derivado en la revinculación del niño con su madre. Según trascendió, Altamirano había estado ausente de la vida de su hijo desde que este tenía un año. Ángel fue hallado sin signos vitales en su hogar y trasladado a un centro de salud, donde se confirmó su fallecimiento.
Por su parte, Mariela Altamirano rechazó públicamente cualquier responsabilidad en la muerte de su hijo. Relató que aquella mañana intentaron despertarlo y advirtieron que no reaccionaba, momento en el que comenzaron a practicarle RCP y llamaron a una ambulancia.
Mientras la causa avanza, las pericias forenses, los análisis de los dispositivos secuestrados y los testimonios serán claves para esclarecer los hechos ocurridos en las horas previas a la muerte del niño, un caso que conmociona a la región patagónica.
