El periodista y conductor de «Intrusos» compartió una mirada crítica sobre los cambios del reality show a lo largo de más de veinte años en la televisión.
El periodista Rodrigo Lussich realizó un análisis público sobre la actual edición del programa Gran Hermano, planteando que el formato ha experimentado una transformación significativa con el paso del tiempo. A través de sus redes sociales, el conductor de «Intrusos» expresó una perspectiva crítica respecto a la evolución del reality a lo largo de sus más de dos décadas en pantalla.
«Cómo arruinar un formato», escribió Lussich al introducir una serie de publicaciones en las que repasó distintos momentos del ciclo. En ese sentido, sostuvo que el programa pasó de ser considerado un «experimento social» a convertirse en «un casting de influencers con representante», en referencia al perfil actual de los participantes.
El periodista señaló que, en sus primeras ediciones, el atractivo principal residía en la convivencia entre personas sin exposición mediática previa. «Adentro había gente normal, sin Instagram, sin fama, sin canjes», recordó, al comparar el debut del ciclo en 2001 —con la conducción de Soledad Silveyra— con las versiones actuales.
Lussich también vinculó estos cambios con una transformación más amplia en la televisión y en los consumos culturales. En sus publicaciones, planteó que el formato habría perdido parte de su espontaneidad original para adaptarse a nuevas lógicas de exposición y construcción de personajes mediáticos.
Las declaraciones del comunicador generaron repercusión en redes sociales, donde usuarios y seguidores debatieron activamente sobre la vigencia del programa y su evolución a lo largo del tiempo.
