Mientras el Gobierno ratifica públicamente a Manuel Adorni, se hacen visibles diferencias internas en torno a estrategias y espacios de poder, aunque todos los sectores coinciden en respaldar al vocero.
El Gobierno nacional continúa ratificando públicamente a su vocero, Manuel Adorni, en medio de un escenario donde las diferencias internas dentro del oficialismo se hacen cada vez más visibles. El jefe de Gabinete enfrenta cuestionamientos judiciales aún sin resolución, situación que no ha impedido que distintos sectores del poder mantengan su respaldo, aunque con marcadas diferencias en sus estrategias políticas.
Por un lado, Karina Milei, junto a Martín Menem y Eduardo Menem, articula su propio esquema de influencia. En paralelo, el asesor presidencial Santiago Caputo despliega su estrategia sin una coordinación directa con ese sector, lo que evidencia una fragmentación interna.
Las tensiones se profundizaron tras la difusión de un video de Adorni junto a un allegado en una pista de aterrizaje en San Fernando. Desde el entorno de Karina Milei deslizaron sospechas sobre una posible filtración vinculada a Caputo, interpretándolo como una represalia política. Sin embargo, versiones del oficialismo negaron esa hipótesis y atribuyeron el origen del material a la Policía de Seguridad Aeroportuaria, dependiente del Ministerio de Seguridad.
A pesar de los cruces, todos los sectores coincidieron en sostener al funcionario. La secretaria general lo considera un dirigente leal y de confianza, mientras que desde el entorno de Caputo también destacan su rol como figura de equilibrio dentro del Gobierno.
En paralelo, circulan versiones sobre disputas por espacios de poder en la Jefatura de Gabinete, especialmente vinculadas a sectores cercanos a los Menem. También se registran diferencias en torno a la designación de jueces y fiscales, lo que suma tensión en el área judicial.
El conflicto se extiende además al ámbito legislativo, donde la estrategia para la aprobación de una nueva ley de financiamiento universitario generó fuertes cruces internos. Las diferencias sobre el camino a seguir —entre la negociación parlamentaria y la vía judicial— dejaron al descubierto nuevas fracturas dentro de La Libertad Avanza.
Con este escenario, la interna oficialista promete seguir escalando, mientras el Gobierno intenta sostener su cohesión en medio de una creciente presión política y mediática.
