La participación de una figura histórica del reality en la nueva edición generó reacciones y recordó el extenso juicio que mantuvo contra la productora y el canal.
A 25 años del estreno de Gran Hermano, el regreso de Tamara Paganini a la casa más famosa reavivó el recuerdo de una extensa polémica judicial. Paganini, una de las participantes más recordadas de la primera edición, protagonizó un largo conflicto legal con la productora Endemol y el canal Telefé, que se extendió por más de una década.
La ex participante sostuvo en su momento que, durante y después del programa, firmó acuerdos poco claros y que su bienestar emocional no fue priorizado. Inició una demanda en 2002, argumentando haber sido perjudicada por una construcción mediática que, según ella, afectó su imagen pública y difundió material íntimo.
Su reingreso al reality no pasó desapercibido entre sus excompañeros. El panelista Gastón Trezeguet se refirió al tema públicamente, cuestionando: «Quiero creer que va a devolver toda la plata que le sacó a las empresas porque supuestamente le había hecho mal Gran Hermano. Digo, sería lo más justo ¿No?».
El caso de Paganini se convirtió en uno de los más resonantes vinculados al formato, instalando en su momento un debate sobre los límites de la televisión y el costo de la fama. Su regreso plantea ahora un nuevo capítulo en esta historia.
