La Agencia de Recaudación y Control Aduanero pondrá en marcha a partir de este año un sistema de fiscalización automatizado con la facultad de inmovilizar operaciones con tarjetas, transferencias y plataformas de dinero digital. Esta herramienta está dirigida a individuos y empresas que presenten irregularidades en materia tributaria, como parte de una política de supervisión más rigurosa.
El impacto de esta disposición se hará sentir en la actividad financiera cotidiana, ya que autoriza la interrupción de pagos electrónicos, cobros por código QR y transacciones bancarias. Aquellos que sean identificados con alertas podrían ver limitadas sus operaciones hasta que solucionen su situación ante el organismo recaudador.
A quiénes puede limitar ARCA las operaciones bancarias
El nuevo sistema no se aplicará a todos los contribuyentes. Según lo informado, la medida estará focalizada exclusivamente en quienes integren el registro interno denominado Base de Contribuyentes no Confiables, donde se inscriben los CUIT con incumplimientos fiscales o discrepancias significativas entre los ingresos declarados y los movimientos financieros reales.
En este listado se encuentran personas humanas y sociedades que tengan deudas, omisiones en la presentación de declaraciones juradas o diferencias importantes entre lo informado y lo detectado por el sistema financiero.
Una vez que un CUIT es incluido en esa base, las restricciones se ejecutan de manera automática, mediante una intervención coordinada con el Banco Central de la República Argentina, que notifica la medida a las entidades bancarias, emisoras de tarjetas y empresas de tecnología financiera.
Las operaciones diarias que pueden suspenderse
En la práctica, el alcance de la medida es amplio. El organismo podrá bloquear transferencias bancarias, pagos y cobros mediante códigos QR, el uso de tarjetas de crédito, débito o prepagas, así como los movimientos a través de billeteras virtuales.
También quedarán afectados los cobros electrónicos en comercios físicos y tiendas online, lo que podría generar complicaciones operativas, especialmente para pequeños negocios que dependen mayormente de los medios de pago digitales.
Las limitaciones se mantendrán hasta que el contribuyente regularice su situación administrativa. Para ello, se habilitó un espacio específico desde el cual será posible presentar la documentación requerida y gestionar la normalización del CUIT.
