La discusión por la reforma laboral sumó un nuevo foco de conflicto en la Cámara de Diputados. Un artículo incorporado al proyecto aprobado por el Senado encendió alertas en distintos bloques, ya que establece una reducción en los pagos durante licencias médicas, lo que podría complicar la sanción definitiva de la iniciativa impulsada por el Gobierno nacional.
El punto objetado es el artículo 44, que modifica el artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo y redefine los porcentajes que deben percibir los trabajadores cuando no pueden asistir a su empleo por razones de salud no vinculadas con la actividad laboral.
De acuerdo con el texto, si la dolencia deriva de una conducta considerada riesgosa y realizada de manera consciente por el empleado, la empresa abonará solo el 50% del salario durante tres meses en el caso de trabajadores sin cargas de familia, plazo que se extenderá a seis meses para quienes sí las tengan.
En cambio, cuando la enfermedad no esté asociada a una acción deliberada que haya puesto en riesgo la salud, el pago será del 75% del sueldo habitual, manteniéndose los mismos períodos temporales.
Aunque desde sectores técnicos sostienen que la intención es desalentar el ausentismo laboral injustificado, la redacción generó inquietud incluso entre especialistas que participaron en la elaboración original del proyecto. Advierten que, tal como está formulada, la norma podría impactar también en trabajadores con patologías graves, incluyendo enfermedades oncológicas u otras afecciones de largo tratamiento.
Dudas en bloques aliados
El malestar no se limita a la oposición. En el Congreso, bloques que suelen acompañar al oficialismo analizan introducir modificaciones. Unión por la Patria ya anticipó su rechazo, pero también dentro del interbloque Provincias Unidas y sectores del PRO surgieron reparos.
El diputado bonaerense Eduardo Falcone, del MID y aliado del oficialismo, cuestionó públicamente la inclusión del artículo y advirtió que podría correr la misma suerte que otros capítulos que debieron ser retirados por falta de respaldo político.
El debate formal comenzará este miércoles a las 14 en el plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y Presupuesto y Hacienda, donde el oficialismo buscará firmar dictamen. Sin embargo, la presentación de cambios podría demorar el tratamiento en el recinto.
El Fondo de Asistencia Laboral, otro punto de conflicto
La reducción en las licencias médicas no es el único tema en discusión. También genera controversia el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un mecanismo que propone que las empresas financien futuras indemnizaciones con recursos que hoy integran el sistema previsional, bajo administración de entidades financieras privadas.
Este esquema ya había recibido votos en contra en el Senado, y en Diputados podría repetirse ese escenario. Legisladores de distintos espacios advierten que la creación del FAL implicaría detraer fondos destinados a jubilaciones para compensar beneficios impositivos.
En paralelo, el PRO insiste en reincorporar la posibilidad de pagar salarios a través de billeteras digitales, una opción eliminada en la última versión del texto tras cuestionamientos del sector bancario. Los legisladores macristas sostienen que la medida favorecería la competencia y el desarrollo de las fintech.
En La Libertad Avanza reconocen que el proyecto podría sufrir ajustes antes de su votación final. El objetivo político del oficialismo es que la reforma laboral quede aprobada antes del inicio de las sesiones ordinarias, que encabezará el presidente Javier Milei.
