viernes, 13 febrero, 2026
InicioSociedadEspecies nativas: la solución a la crisis ambiental

Especies nativas: la solución a la crisis ambiental

El doctor en Ciencias Biológicas e investigador del CONICET, Edgardo Pero, demostró que la restauración de bosques ribereños con especies nativas puede convertirse en una herramienta eficaz para mitigar inundaciones, frenar la erosión y proteger las tierras productivas.

La experiencia desarrollada en Tucumán abre una alternativa concreta frente a una problemática que también afecta a Catamarca, donde las crecidas estacionales generan daños en el ambiente y en la producción agrícola.

Una de las fortalezas del investigador tucumano es su dimensión internacional. Realizó una estancia de tres meses en la Universidad de Washington, en Seattle, gracias a una beca Fulbright-CONICET. Allí trabajó en ecología y restauración de ecosistemas, comparando metodologías aplicadas en Argentina y Estados Unidos.

Esa experiencia le permitió enriquecer su propuesta y demostrar que, con compromiso de los distintos actores, la restauración forestal es viable y efectiva.

Un problema compartido

Catamarca y Tucumán enfrentan un desafío común: la pérdida de bosques ribereños, aquellos que crecen naturalmente en los márgenes de ríos y arroyos. Estos ecosistemas cumplen un rol fundamental, ya que amortiguan las crecidas y frenan la erosión del suelo.

Cuando desaparecen por deforestación o descuido, las consecuencias se trasladan a las zonas productivas, provocando pérdida de tierras cultivables, daños en infraestructura y mayor vulnerabilidad ante eventos climáticos extremos.

“Son los bosques que están en los márgenes de los ríos y cumplen un rol ecológico fundamental: amortizan las crecidas y detienen los procesos de erosión”, explicó el investigador. “Descuidar este tipo de ecosistemas implica pérdidas productivas, no solamente biológicas”.

La problemática también se refleja en los valles y zonas productivas de Catamarca, donde la relación entre cuencas hídricas y actividad agrícola es igualmente sensible.

La solución: especies nativas

La clave del método desarrollado es el uso de especies nativas, muchas de las cuales también están presentes en Catamarca. El investigador trabaja con flora autóctona de la región de transición entre yungas y chaco serrano.

El sauce criollo (Salix humboldtiana) se convirtió en la especie central del proyecto. “Es el árbol ribereño por excelencia en gran parte del centro y norte del país”, señaló. Esta especie, presente de manera natural en las riberas catamarqueñas, mostró una gran capacidad de adaptación y crecimiento.

Junto al sauce, la tipa blanca arrojó resultados destacados. El equipo también evalúa el desempeño del jacarandá, el lapacho rosado y el cevil colorado, y proyecta incorporar pacará y ceibo en próximas etapas.

Una estrategia concreta

La restauración de bosques ribereños con especies nativas no solo protege la biodiversidad, sino que también ofrece beneficios directos a los productores y comunidades que dependen de la estabilidad de los suelos y de la regulación natural de los cursos de agua.

La implementación de una iniciativa similar requeriría la articulación entre organismos provinciales de ambiente, recursos hídricos, productores afectados por la erosión, universidades y centros de investigación.

El desafío ahora es lograr esa coordinación para replicar un modelo que ya demostró su eficacia.

Más Noticias