- El Ancasti >
- Mundo >
Tensión en Medio Oriente
Teherán lanzó duras advertencias tras el despliegue naval de EE.UU., pero funcionarios admitieron avances para abrir un marco de negociación.
En una jornada marcada por la escalada retórica y los movimientos militares, Irán envió un doble mensaje a la comunidad internacional. Por un lado, advirtió a Estados Unidos e Israel que sus fuerzas armadas se encuentran en «alerta máxima» tras el arribo de buques de guerra norteamericanos al Golfo; por el otro, altos funcionarios del régimen reconocieron «avances» en la conformación de un marco para negociar con la administración de Donald Trump.
Según informes de agencias internacionales, el despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln encendió las alarmas en Teherán. El jefe del ejército iraní, Amir Hatami, lanzó una dura advertencia: «Si el enemigo comete un error, sin duda pondrá en riesgo su propia seguridad, la seguridad de la región y la seguridad del régimen sionista».
Entre la amenaza bélica y la diplomacia
Pese al tono marcial, el presidente iraní Masud Pezeshkian buscó bajar la temperatura durante una conversación con su par egipcio, Abdel Fattah al Sisi, asegurando que «una guerra no beneficiaría ni a Irán, ni a Estados Unidos, ni a la región».
En el plano diplomático, las señales son mixtas pero esperanzadoras. Mientras el canciller Abás Araqchi se mostró dispuesto a negociar el programa nuclear «en pie de igualdad» (rechazando tocar el tema misiles), Alí Larijani, secretario de seguridad, aseguró tras reunirse con Vladimir Putin que «la puesta en marcha de un marco de negociación avanza», desestimando lo que calificó como «propaganda de guerra».
Incidentes y maniobras navales
La tensión se palpó en las calles con rumores de sabotajes en la ciudad portuaria de Bandar Abbás y en Parand, cerca de la capital, que las autoridades se apresuraron a desmentir atribuyéndolos a fugas de gas o pequeños incendios.__IP__
En este contexto volátil, el Mando Central estadounidense (CENTCOM) alertó que los Guardianes de la Revolución iniciarán «un ejercicio naval de dos días con fuego real» en el estratégico estrecho de Ormuz, instándolos a evitar comportamientos «poco profesionales».
