jueves 22 de enero de 2026
Catamarca, ARGENTINA
jueves 22 de enero 2026
25°
Humedad: 61%
Presión: 1010hPA
Viento: ENE 2.24km/h
Viernes.
Sábado.
Domingo.
- El Ancasti >
- Edición Impresa >
- Policiales >
Denunciada por racismo en Brasil
La causa judicial que investiga a la abogada argentina que quedó retenida en Brasil después de que la hayan denunciado por gestos racistas a la salida de un bar en Río de Janeiro avanza y ahora se colocó la tobillera electrónica que habían pedido para su monitoreo.
Según informó CNN Brasil y la Secretaría de Estado de Administración Penitenciaria (SEAP), Agostina Páez se presentó en el Centro de Monitoreo para que le instalen el dispositivo en una de sus piernas. Ahora, se espera que en las próximas horas haya novedades respecto a la causa judicial y lo que determine la Justicia brasileña sobre la sanción que le corresponde.
Cabe remarcar que esta medida tiene que ver con la joven oriunda de Santiago del Estero viajó al país vecino sin el pasaporte, ya que al pertenecer al Mercosur, con el Documento Nacional de Identidad se puede ingresar.
Antes de cumplir con la colocación de la tobillera, Páez había presentado una denuncia policial por las amenazas que, según sostiene, viene recibiendo a través de redes sociales. La Policía Civil confirmó a CNN Brasil que la denuncia fue recibida y que se encuentra bajo investigación. El episodio que desencadenó la actual situación judicial ocurrió el pasado jueves 14, cuando la víctima, un empleado del bar, denunció ante la comisaría haber sido objeto de insultos racistas. De acuerdo con la denuncia, la turista lo habría señalado con el dedo y llamado “negro” de modo discriminatorio y peyorativo. La investigación incluyó la revisión de las cámaras de seguridad, según el expediente citado por O Globo, observándose gestos y sonidos comparables a los de un mono por parte de la acusada, hecho que motivó la imputación de injuria racial.
Páez aseguró que el incidente se originó tras un malentendido con la cuenta del bar y que, luego de pagar lo adeudado junto a sus amigas, los empleados comenzaron a burlarse. Dijo que los trabajadores “se rieron mientras nos grababan, y fue entonces cuando tuve esa reacción tan desagradable».
