Para cualquier fanático de la obra de George R.R. Martin, explorar la cronología de Poniente puede sentirse como estudiar para un examen de Maestre en la Ciudadela. Con el próximo estreno de «A Knight of the Seven Kingdoms» (El Caballero de los Siete Reinos) el 18 de enero de 2026, la pregunta que ronda la cabeza de muchos es más que clara: ¿Dónde encajan Dunk y Egg en este rompecabezas histórico?
Honesty can be disarming. #AKnightOfTheSevenKingdoms premieres Sunday at 10pm on @HBOMax. pic.twitter.com/Fe8ZwDgRyr
— Game of Thrones (@GameOfThrones) January 12, 2026
Mientras que House of the Dragon nos mostró el apogeo de y caída de los Targaryen, y Game of Thrones nos narró el fin de una dinastía, esta nueva producción se sitúa justo en medio, explorando un Westeros que intenta recordar cómo se gobierna cuando el miedo al fuego de dragón ha desaparecido.
La línea de tiempo: entre el rugido y el silencio
Para ubicarnos antes del estreno de «A Knight of the Seven Kingdoms», hay que hacer un breve repaso histórico: si los hechos de House of the Dragon ocurrieron unos 200 años antes de la serie original, el relato de «El Caballero de los Siete Reinos» se sitúa exactamente en el punto medio, unos 90 a 100 años antes de que Ned Stark perdiera la cabeza en Desembarco del Rey.
Puntualmente, la historia transcurrirá durante el reinado de Daeron II Targaryen. Los dragones están extintos (o eso cree el mundo), pero su sombra sigue siendo alargada. A diferencia de la escala épica de sus predecesoras, medios como Polygon ya destacan que esta serie es «el mejor camino a seguir» para la franquicia: una historia autoconclusiva de seis episodios que abandona las intrigas continentales para enfocarse en la conexión humana.
De la Danza de Dragones a la Rebelión Blackfyre
Si en House of the Dragon vimos la autodestrucción familiar en la Danza de los Dragones, en «A Knight of the Seven Kingdoms» veremos una herida mucho más reciente y política: la Rebelión Blackfyre. El aire que rodea a Dunk y Egg no está cargado de fuego de dragón, sino de la tensión entre quienes juraron lealtad al «Dragón Rojo» de los Targaryen y quienes aún brindan en secreto por el «Dragón Negro». Esta división marca la entrada de linajes que los fanáticos de la serie original reconocerán de inmediato, pero en versiones mucho más vibrantes y cercanas a sus raíces.
En los campos de Vado Ceniza, veremos a un joven y vigoroso Lyonel Baratheon, apodado «La Tormenta Risueña», cuyo temperamento indomable y fuerza física prefiguran siglos antes el ascenso de su descendiente, Robert Baratheon. Por otro lado, la presencia de los Targaryen aquí es masiva y fascinante; no son los últimos de su estirpe como Daenerys, sino una dinastía numerosa donde figuras como el honorable Baelor Rompelanzas contrastan con la crueldad depredadora de su sobrino Aerion Llamabrillante.
Esta generación de príncipes es toda una conexión vital, pues el pequeño Egg no es otro que el futuro Aegon V, abuelo del Rey Loco y una pieza clave en la cadena de eventos que, décadas más tarde, llevaría al colapso total del Trono de Hierro bajo el peso de las intrigas y la locura.
Un cambio en GoT: menos magia, más acero
La conexión más profunda entre las tres series es la evolución de la caballería. En House of the Dragon, ser caballero era casi un accesorio frente al poder de un jinete de dragón. En Game of Thrones, la caballería estaba corrupta o muerta.
«A Knight of the Seven Kingdoms» nos devuelve a un ambiente más terrenal (como en «A Knight’s Tale» con Heath Ledger). Aquí la pobreza de Dunk contrasta con la opulencia de los príncipes Targaryen como Aerion Llamabrillante. Es un Westeros «sucio y vivido», donde perder un caballo o una armadura en un torneo significa la muerte por hambre o la pérdida del honor. Es una historia sobre la decencia en un mundo que premia la crueldad.
¿Es necesario ver las otras series antes de «A Knight of the Seven Kingdoms»?
La respuesta corta es un rotundo «sí». Con el estreno de A Knight of the Seven Kingdoms, la cronología de GoT está más que lista para un repaso maratónico. Al estar ubicada exactamente en el medio de los eventos principales, la serie se vuelve el conector perfecto. Lo ideal para no perderte entre tantos nombres y eras es verlas en orden cronológico: empieza con los dragones de House of the Dragon, sigue con el viaje de Dunk y Egg en esta nueva precuela, y remata con el inicio de Game of Thrones.
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El primer tráiler oficial de “A Knight of the Seven Kingdoms”, la próxima serie del universo de Game of Thrones
Este orden no solo te ayuda a ubicarte en el tiempo, sino que sirve como un respiro necesario. Después de la intensidad y las tragedias de la Danza de los Dragones, las aventuras de Dunk y Egg ofrecen un tono un poco más ligero y personal antes de entrar de lleno en el drama político y el invierno de la serie original. Es, básicamente, la unión de eras distintas. Ver las tres series de forma lineal es la mejor forma de entender cómo los Targaryen pasaron de ser dioses con alas a una dinastía que terminó luchando por su supervivencia.
