La esposa del gendarme catamarqueño Nahuel Gallo, María Alexandra Gómez, cuestionó con dureza el doble estándar en materia de derechos humanos tras la detención del exdictador venezolano Nicolás Maduro.
En una entrevista emitida por el canal LN+, Gómez trazó una comparación directa entre el trato judicial y diplomático que recibió Maduro tras su encarcelación y la situación de Gallo, cuyo paradero y estado siguen siendo inciertos.
“Nicolás Maduro tuvo el derecho a la defensa privada. Quiere asistencia consular, quiere que se respeten sus derechos humanos y el derecho internacional”, afirmó Gómez. Y planteó el contraste con una pregunta que resume su reclamo: “Eso habría que preguntárselo a Nahuel Agustín Gallo si se lo han respetado” .
La mujer del gendarme fue enfática al señalar que su esposo no es un preso político, sino víctima de una desaparición forzada. Desde hace 394 días la familia no ha podido establecer ninguna comunicación directa con él, una vulneración que calificó como grave y sistemática.
“Nunca nos han permitido tener una llamada, que es un derecho fundamental. Hasta el día de hoy no tenemos ningún tipo de información de Nahuel”, denunció durante la entrevista televisiva .
Gómez también cuestionó el discurso del régimen venezolano en materia de derechos humanos, especialmente cuando exige garantías fuera de sus fronteras. “A mí me encantaría preguntar si los derechos nada más le funcionan a Nicolás Maduro fuera de Venezuela, porque sabemos que dentro del país no existen”, sostuvo .
En ese contexto, expresó su frustración tras haber tenido expectativas de que la salida de Maduro del poder generara un cambio inmediato en la situación de los detenidos. “Pensé que el sábado las puertas de las cárceles en Venezuela se iban a abrir, pero nos dimos cuenta de que todavía queda la cúpula, que la maldad sigue reinando”, afirmó .
Respecto a las gestiones diplomáticas, Gómez reconoció que el Estado argentino ha realizado denuncias y reclamos en todos los ámbitos internacionales, incluida la Organización de las Naciones Unidas. Sin embargo, consideró que el conflicto ya superó el plano diplomático. “Esto ya no se puede resolver de una manera diplomática”, expresó, y agregó que mantiene la esperanza de que se logre la liberación de todos los detenidos en Venezuela .
Mientras tanto, relató el impacto humano de la ausencia de su esposo y el esfuerzo cotidiano por sostener a su hijo pequeño. “Cada día que pasa es un día más sin respuestas, pero trato de mantener mi fe y decirle a mi hijo que su papá lo ama y va a volver”, contó emocionada .
