La dirigencia de Vélez presentó una apelación ante el Tribunal de Disciplina de la AFA y solicitó la suspensión del encuentro entre Boca y Racing por los cuartos de final de la Copa Argentina, programado para el domingo en el Gigante de Arroyito.
La dirigencia de Vélez apeló el fallo del Tribunal de Disciplina de la AFA y solicitó, de forma urgente, la suspensión del encuentro entre Boca y Racing por los cuartos de final de la Copa Argentina.
Los directivos del Fortín presentaron la apelación y pidieron que se suspenda el partido entre el Xeneize y la Academia, programado para el domingo en el Gigante de Arroyito. Argumentan que se produciría un «daño irreparable» si se disputa mientras se espera la resolución de la apelación, y que un fallo favorable posterior sería imposible de ejecutar.
Vélez fundamenta su apelación en los artículos 47.1 (para asegurar justicia), 58.b y 58.f (que faculta al presidente del Tribunal de Apelaciones para decidir ante casos urgentes) y el 59.2 (que permite suspender la ejecución ante una petición fundada).
Luego de la eliminación por penales, el club de Liniers advirtió que Boca había alineado seis extranjeros, uno más de los permitidos, aunque Ángel Romero fue suplente y no ingresó, y exigió que se le diera el partido por ganado. Sin embargo, 20 días después, el Tribunal de Disciplina rechazó el reclamo de Vélez, mantuvo el resultado y solo le impuso una multa económica de 1000 entradas (unos 50 millones de pesos) al Xeneize por la infracción reglamentaria.
Nelson Pugliese, vicepresidente del Fortín, calificó el fallo de «inentendible» y aseguró que «la ventaja que sacaron es evidente». Además, afirmó que piensan pelear hasta las últimas instancias. «Si tenemos que ir al TAS, iremos al TAS», advirtió en una entrevista con Radio La Red.
