El Juzgado Federal N° 2 de Morón solicitó la detención de Luis Alan Valverde Rodríguez, Kevin Manuel Valverde Urtecho y Abel Josuel Taya Humpire, integrantes del clan Valverde, en el marco de la investigación por los asesinatos de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez.
El Juzgado Federal N° 2 de Morón, a cargo de la investigación del triple femicidio ocurrido en septiembre de 2025, solicitó la captura de tres nuevos prófugos. Se trata de Luis Alan Valverde Rodríguez, Kevin Manuel Valverde Urtecho y Abel Josuel Taya Humpire, según confirmaron fuentes del caso.
Los tres son parte del clan Valverde, presuntos traficantes peruanos vinculados al negocio de cocaína detrás de las muertes de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez. En mayor o menor medida, son parientes de Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, detenido en Marcos Paz. Manuel Valverde David Rodríguez, también prófugo, es tío de “Pequeño J”.
De los tres nuevos acusados, Luis Alan Valverde Rodríguez es señalado como el más importante. En el expediente, varios testimonios lo identifican como “Papá”, jerarca máximo de la organización a nivel local. El juez federal Jorge Rodríguez afirmó en su pedido que los tres sospechosos se encargaban de “la logística de la organización, incluyendo la adquisición de sustancias estupefacientes, los cobros y la provisión de herramientas necesarias”. La investigación está a cargo del secretario Ignacio Calvi.
Luis Alan Valverde Rodríguez, de situación migratoria irregular en la Argentina, “habría ocupado un rol de liderazgo dentro de la organización”. Celeste Magalí González Guerrero, presa en la causa y una de las principales delatoras, señaló a Taya Humpire como “custodio de Papá”.
El juez Rodríguez pidió que el Ministerio de Seguridad de la Nación establezca una recompensa para quien entregue información que lleve a la captura de los prófugos y que Interpol libere las alertas rojas en su contra. El pedido también incluye a Alex Ydone y David Gustavo Morales Huamani, otros dos jerarcas de la banda del Bajo Flores.
Kevin Valverde Urtecho, alias “Rulos”, primo de “Pequeño J”, fue ubicado por rastreos de celular en la zona en torno al triple crimen. El Juzgado Federal N° 2 de Morón estableció que el 19 de septiembre de 2025, horas antes de los asesinatos, “desde aproximadamente las 18:10 horas, el abonado asociado a ‘Rulos’ inició un desplazamiento hacia la zona sur, registrando impactos en Gerli, Lanús y Claypole y arribando a Florencio Varela a las 19:53 horas, donde permaneció hasta las 20:12, para luego emprender el regreso hacia CABA”.
Celeste Guerrero también lo delató. En su testimonio, afirmó que “Rulos” “era uno de los sujetos que llevaba estupefacientes desde el departamento utilizado por integrantes de la familia Valverde hacia Florencio Varela, donde eran comercializados”.
El crimen
A las 21:29 del 19 de septiembre de 2025, Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez subieron a una Chevrolet Tracker blanca en la esquina de La Quila y El Tiburón, en Ciudad Evita. Creían que iban a una fiesta, pero ese viaje fue el comienzo de la emboscada que terminó en sus asesinatos. La camioneta las llevó hasta una casa de Villa Vatteone, en Florencio Varela, donde fueron maniatadas, amordazadas, golpeadas, torturadas, apuñaladas y mutiladas. Lara tenía 15 años; Brenda y Morena, 20. Sus cuerpos fueron encontrados enterrados en un pozo del patio trasero de la propiedad de Chañar 702.
Preocupados porque las chicas no volvieron a sus casas, sus familiares denunciaron la desaparición al día siguiente. El caso quedó inicialmente a cargo del fiscal Gastón Dupláa, de la UFI N° 2 de La Matanza. Mediante las cámaras de seguridad se identificó y rastreó a la Tracker. Otra pista decisiva provino desde el celular de Lara, que registró actividad en una antena del sur del Conurbano, a más de 30 kilómetros del último lugar donde habían sido vistas. La madrugada del 24 de septiembre, agentes de la DDI de La Matanza llegaron a la casa de Chañar 702. El lugar tenía un fuerte olor a lavandina y manchas de sangre en paredes, marcos de puertas, techos, cortinas y una televisión.
Allí encontraron a Andrés Maximiliano Parra, de 18 años, y a Celeste Magalí González Guerrero, de 28, mientras intentaban limpiar rastros dentro de la vivienda. Fueron los primeros detenidos. En el patio, los investigadores advirtieron tierra removida. Debajo de ese sector estaban los cuerpos descuartizados de Brenda, Morena y Lara.
Poco después del allanamiento, detuvieron a Miguel Ángel Villanueva Silva y a Iara Daniela Ibarra, de 19 años. Esos cuatro arrestos abrieron una investigación que, con el paso de los meses, llevó a identificar una organización narco con base en el Bajo Flores y conexiones en Perú.
